lunes, 31 de mayo de 2010

Justicia poética







"Querido Mark, bienvenido al mundo de los compañeros de equipo que se dan por cul*"




Servidora siempre deja claro que el deporte está por encima de todo. Servidora no necesita despreciar a nadie para glorificar a otros (aunque últimamente la verdad es que ando fina).

Pero servidora, como humana que es, reconoce que se partió de risa cuando Vettel hizo lo que hizo.

Y lo siento, pero ha sido un subidón.


Se llama justicia poética.


Y es que durante meses, incluso antes de que se subieran al coche, he tenido que aguantar perlitas viniendo de todos lados: "estallarán guerras entre Alonso y Massa en Ferrari, se pelearán hasta por el pan, vas a ver como Felipe le echa de pista en la primera carrera... quién puede dudarlo..." Y luego en McLaren..." tienen a dos galiitos de pelea, se repetira el año maldito..." hasta yo dije en su día, culpable me hallo como el que más, que era un error ponerlos juntos. Y todo eran conjeturas basadas en clichés y prejuicios.

Y mirad qué ironías de la vida. Al final el que lo ha hecho ha sido el equipo ejemplisimo de compañerismo, el que jamas imaginamos, el de dos pilotos empatados a puntos por el mundial. Por eso, y pese a mi fama de persona deportiva, ayer me tiré UNA HORA riéndome.

Qué queréis, soy humana, y reconozco que ha sido un buen "Zas en toda la boca". Aparte de una de esas ironías de la vida que te dejan pensando...


Espero que me perdonéis el desliz, normalmente no soy así de retorcida...


Si hacemos caso a lo que suele decir la prensa...
Cualquiera diría que se han cambiado las tornas entre McLaren, Ferrari y Red Bull ;)



Ahora en serio: es una pena.

Es una pena que Vettel desperdicie el talento con esas niñatadas. Muy decepcionante está siendo estas semanas, desde que Webber le superó la primera vez y pese a los podios y estar líder junto a él, al final le ha ganado la impaciencia. Una pena.

Y el comportamiento de Red Bull, otra sorpresa. Indignante cómo "miman" a su niño. Vale, que algunos son unos buitres, pero no das una buena imagen protegiendo de esa forma a tu piloto, lo siento; recordé inmediatamente a cómo los de McLaren protegían a Hamilton cuando le detuvieron en Australia, por no hablar del inefable 2007. Aunque en realidad Vettel se portó al preferir calmarse primero y dar la cara después, y no hablar en caliente.

Tambien es verdad que le han puesto en un pedestal pronto y tanto llamarle "Baby Schumi" le ha hecho mas mal que bien. La prensa tiene ese doble filo. Y si por mucho talento que tengas todavía eres demasiado impulsivo, no te hacen un favor, sino al contrario... Tu equipo te mima si te hace falta, pero también tiene que darte caña si hace falta. Y de momento sólo estoy viendo de lo primero.

Poner cara de amargado en el podio, mirar el coche de tu compañero com si fuera marciano, no subirse el mono para la foto oficial, llamar loco a tu compañero y no admitir tu error no es un comportamiento de futuro campeón del mundo. Lo siento.





Eeeer, espero que te estés refiriendo a ti mismo, chaval...



Brundle lo dijo, no se dónde lo leí porque leo demasiadas cosas juntas, pero que gran verdad: "el mayor enemigo de Red Bull es él mismo"

Domenicalli: *risa de Nelson Muntz*


¡Ironías de la vida!


Y mucho llamar paquete a Massa, mucho dudar de Alonso, pero pese a que Ferrari va mal, ellos estan ahi acabando carreras, y el paquete que dicen que es Felipe está cogiendo puntitos siempre... A veces es mejor ir poco a poco, aunque ni tu coche ni tu rendimiento lleguen a la altura de los otros.




Y hablando de la carrera, antes de que a Vettel se le cruzara el cable, estaba siendo precioso ver los primeros puestos. Ya no era un Red Bull alante y los demás veinte segundos atrás; los dos Red Bull y los dos McLaren estuvieron a menos de un segundo unos de otros durante muchísimas vueltas.

Y mientras, del quinto para atrás había otra lucha, la de los Ferrari con Renault. Menudos sandwichitos. Incluso si el rendimiento de Ferrari nos está rompiendo el corazón a sus seguidores, he de decir que no tenía nada que envidiarle a la lucha que los grandes mantenían más alante, en el sentido de que también había poca distancia entre ellos, aunque con menos suerte a la hora de adelantar. ¿Qué le han hecho a Renault, Dios mio?




Felipe ensandwichao por dos Renault. Si tenemos en cuenta los rumores, da mal rollito. Mucho.



¡Y por cierto! Que casi nadie se ha acordado de Schumacher pero a la chita callando se puso cuarto...

Tralalalaláaaaa...



No "detesto" a Red Bull (aunque he de reconocer que un año que Ferrari me tiene ilusionada y ver que otro equipo le planta cara a todos, jode un poco, no voy a negarlo), pero ver que por fin les están alcanzando, al menos McLaren, puede infundir un poco de motivación a los demás. No son invencibles (y ahora parece que también son inestables emocionalmente...), así que, a ponerse las pilas. ¡Ahora es cuando queremos una lucha emocionante entre los favoritos! Red Bull incluido, por supuesto.



Enhorabuena a Pedro, que por fin ve la bandera a cuadros. Estaba radiante. Y emocionado ante el apoyo de sus fans, menudo tochazo de dedicatorias. ¡Y es que se hace querer!


Y los Hispania, están despabilando. Carrerón de Bruno, pena de avería al final. ¡Pero ya ha empezado lo que queríamos ver!


Siento la brevedad, es una de esas ocasiones en que quieres decir muchas cosas pero no puedes ordenarlas :)

Nos vemos en Canáda.


















PD- Felipe no hizo gran cosa en carrera en un circuito que siempre había sido suyo, pero al menos en el previo me regalaron una entrevista, un saludo suyo y unas imágenes de nene. Si es que mi protegido no es más adorable porque no se puede...

PD2- Qué curioso. Se va Michibata y vuelve Nicole. Sí, casualidad, claro que sí. Yo solo digo que huele. Huele mucho que cuando corta con la Michibata (y lo siento por ellos, pero no la voy a echar de menos, joder, los camaras se babeaban todos, por si este deporte no era poco sexista) resulta que reaparece la Nicole...

HUELE MUCHO...

sábado, 22 de mayo de 2010

Carta abierta a Felipe Massa



Querido Felipe:


soy una de las muchísimas personas en el mundo que siguen la F1. No llevo mucho tiempo en esto, pues aunque en mi casa la hayan seguido desde que tengo uso de razón, no me interesé por ella, aunque suene típico, hasta que no me detuve a verla. Ni que decir tiene que me enganché, que la F1 se ha convertido en mi gran pasión. Si bien en 2006 vi algunas y en 2007 intentaba no perderme ninguna carrera, 2008 fue el primer año que seguí completo, desde los primeros rumores hasta el emocionante final del que tú, aunque no ganaste el campeonato, fuiste el protagonista. Desde ese año, tú, Felipe, eres una parte muy importante de esa pasión. Ese fue el año en que tu determinación me conquistó y acabé por unirme a los que te apoyan. ¿Cómo no iba a admirar a alguien que responde a las críticas demostrando que se equivocan con lo que piensan de él?


Curiosamente, el primer recuerdo que tengo de ti es la discusión que tuviste con Fernando (dicho sea de paso, mi incondicional desde siempre) antes del podio de Nurburgring debido a un lance de carrera de lo más normal, de los que se ven varias veces al año. Los míos y yo nos reíamos de tu "mal genio" en ese momento, pero al mismo tiempo y de una forma un tanto curiosa nos parecías hasta adorable. Bajito, con un rostro algo aniñado, aparentemente difícil de tomar en serio... pero cariñoso con los tuyos, el más querido del equipo. Una de esas personas que resulta imposible creer pueda caerle mal a alguien. Al mismo tiempo, parecías esconder mucho coraje detrás de unos ojos oscuros y profundos. Se notaba que vivías para lo que hacías. Yo siempre sonreía cuando ganabas carreras, porque explotabas de alegría de una forma casi literal, como si tuvieras tanto que demostrar en cada una de ellas que simplemente no podías contenerte.


El año siguiente empezó de forma descafeinada para ti. Dos carreras seguidas sin puntuar, y pese a que el mundial apenas acababa de empezar la opinión general ya te estaba descartando no solo de la lucha, sino del equipo. El "Massa no es un piloto Ferrari" era la declaración más escuchada del año. Lo primero que pensaba cuando la oía era: "¿Por qué? ¿tan pronto se puede decir eso de alguien?" (debo decirte que mi primera reacción ante este tipo de afirmaciones prematuras es opinar lo contrario, ¡no se si esto es una virtud o un defecto!). Esta pregunta quedó respondida de inmediato. ¡Qué remontada, Felipe! Ganaste sin pestañear la siguiente carrera y sin haber hecho pole, hiciste podio la que siguió, y luego ganaste otra más. Era como si dijeras: "mirad al piloto de Ferrari que decís que no soy". Quedé encandilada ante tu forma de responder a las críticas: con victorias. Ya no eras el piloto inestable y nervioso de Sauber, estabas madurando a pasos agigantados, ya quedaban muy lejos los choques, los coches rotos, las salidas de pista, los "saludos" a otros pilotos. No dabas excusas, no les echabas la culpa a los demás. Sólo ganabas. ¿Qué mejor respuesta que esa? Y no estabas solo, Felipe, porque aparte de tu afición y tu familia, tenías a tu lado a alguien que es tus ojos fuera de la pista, a alguien que sabe todo lo que pasa por tu cabeza. Tu ingeniero (y casi tu hermano) Rob Smedley, la voz de la razón cuando tu corazón se impone a tu cerebro; un carácter puramente británico que logra enfriar un poco tu sangre latina. Con su voz acompañándote por la radio pudiste hacerte con la pole en un circuito que siempre te había impuesto respeto, Mónaco; todos nos reímos bajo la lluvia de Malasia con su famoso "Felipe baby, stay cool" para aplacar tu enfado por una visera para el casco que no llegaba.


La lluvia nunca ha sido tu mejor aliada... Más tarde ese año demostraste que era tu debilidad, y en Silverstone se volvieron a alzar esas voces contra ti. Y en la siguiente carrera de nuevo volviste a remontar... hasta que tu motor dijo basta a tres vueltas del final. Diez valiosos puntos que empezaron a apartarte del liderato y a acercar a tu rival. Pero te los estabas ganando a todos, Felipe, todos hablaban de tu gran carrera en Hungría y de tu ritmo implacable antes de que tu motor desfalleciera. Tú no bajaste el ritmo, no pensabas en motores rotos ni trompos debidos a la lluvia: tu mente estaba puesta en puntuar, en ser mejor que tu rival en la lucha por el título.


Otros diez puntos se perdieron un poco más tarde con un error de tu equipo en un repostaje. Así es la F1, y tú, Felipe, lo sabrás bien como piloto que eres. Es una competición donde todo va a 300 por hora y en donde en ese año dos errores de equipo estaban acabando con todas tus posibilidades. Pero tú no te rendiste. Seguiste ganando. La gente que antes te había criticado ahora pedía que fueras jefe de filas dentro de Ferrari, pero tú dijiste que eso no era una decisión tuya, que sólo querías hacer lo mejor para tu equipo. Demostrando fuerza pero humildad, estabas a punto de hacer historia protagonizando uno de los mundiales más apretados que se recuerdan, un mundial cuyo desenlace llegó delante de los tuyos, en tu casa, Brasil. Dominaste de principio a fin: hiciste pole, aguantaste en la primera posición toda la carrera, hasta esa inolvidable última vuelta. Tú ya no podías hacer nada más; todo dependía de lo que hiciera tu rival. Debieron de ser los 38 segundos más felices de tu vida, en tu box saltaban y gritaban, y por eso, cuando te comunicaron que al final no eras campeón, te derrumbaste. Lloraste. Habías saboreado el mundial durante unos segundos para luego perderlo, y todo delante de los tuyos, en casa. Pero aunque seguro que lo que deseabas era huir del mundo, de las cámaras, de la afición, te quedaste. Les diste a todos las gracias, les dijiste que siempre les llevabas en tu corazón, aguantaste como un campeón, aunque un campeón destronado, y mientras tu rival celebraba el campeonato, tú celebrabas algo muy especial en el podio: una victoria delante de tu afición, una victoria no solo numérica, sino de superación, de dignidad, una demostración de cómo se gana y se pierde. Aunque no saldrás en las listas oficiales como ganador, para mí y seguro que muchos de nosotros lo eres, Felipe; porque sentimos que lo merecías, porque remontaste de forma magistral, porque ganaste muchas más carreras, y los errores que salieron de tus manos quedaron en el olvido y no significaron gran cosa al lado de las veces en que dominaste desde la salida hasta la bandera a cuadros. ¡Quedasteis a un solo punto, Felipe! un punto que se llevó tu rival porque otro piloto tuvo problemas con las ruedas en la última curva. Y no es que tu rival no hubiera hecho un gran año, porque lo hizo, y además supo aguantar esa la última curva sin que la presión le venciera, pero ¡qué diferente hubiera sido todo si no se hubiera roto el motor de tu Ferrari en Hungría, o ese semáforo hubiera funcionado como era debido en Singapur!


A principios de 2009, todos aquellos que sospechábamos que querrías tu "venganza" esperábamos que este fuera, por fin, el año donde obtendrías lo que el destino y la imposibilidad de predicción de las carreras te habían arrebatado la pasada temporada. ¿Qué efecto podría tener en ti el haber estado a punto de ganar un mundial, si cuando estabas a punto de ganar una carrera ganabas la siguiente? Pero dicha imposibilidad de predicción hizo de nuevo acto de presencia; tu coche no iba tan bien como te hubiera gustado, y un equipo surgido de la desaparición de otro se convirtió en el rival imposible de batir. Veías cómo, pese a todo lo que quedaba de mundial, éste ya se te estaba escapando de las manos.


Entonces llegó la clasificación de Hungría, un gran premio en el que tu equipo había puesto muchas ilusiones de mejorar. Otro sábado más, otra clasificación más, y ni yo ni los que me acompañaban delante del televisor nos esperábamos lo que iba a ocurrir. Pasó todo tan deprisa; hacías tu vuelta en la Q2, y de repente tu coche estaba clavado en la barrera de neumáticos. Te aseguro que durante el primer instante pensé que de un momento a otro saldrías del coche, enfadado, frustrado, como siempre que cometes un error, y medio sonreí al imaginar tu cara de decepción, porque eso significaría que luego intentarías darlo todo en carrera. Pero cuando vimos la cara preocupada de tu ingeniero, cuando pasaban los minutos y no salías, a todos se nos encogió el corazón. Algo terrible estaba pasando. Las huellas de la frenada, larguísimas, hasta que impactaste, no indicaban un accidente normal. Quiso la casualidad que ese día me esperase un viaje en coche justo en ese momento, y en él íbamos los míos y yo, con la radio puesta, esperando en silencio. En un momento de debilidad, cuando las especulaciones bombardeaban la retransmisión y la falta de noticias concretas nos llenó de horror, me sorprendí pensando que no era justo que te pasara nada, que ibas a ser padre. Los momentos transcurridos hasta que nos llegaron por fin noticias se hicieron eternos. Tu imagen después del accidente nos dio escalofríos; tu casco había quedado destrozado por un muelle que se había caído de otro coche, un objeto no más largo que el dedo de una mano que en otras circunstancias hubiera pasado desapercibido, pero quiso la fatídica casualidad que te cayera justo a ti. No sabíamos de qué fuente fiarnos, pues en momentos así todos hablan y las cosas nos llegaban amplificadas cien veces. No sabíamos si estabas consciente o no, ni de quién había sido la culpa. Ya se dice que las cosas nunca son tan malas como aparentan; dijeron que estabas bien, tan sólo dolorido y conmocionado. Este dicho esta vez no sirvió, pues las noticias que nos llegaron horas más tarde dieron un tremendo revés a todo. Los médicos tuvieron que operarte, dijeron que tu estado era muy delicado, que podría haber daños graves pero que no se sabía de qué índole. Tu mujer lloraba abrazada a tu padre, delante de las cámaras, y nos pedía que deseáramos con todas nuestras fuerzas tu recuperación. Pese a su estado, cogió un avión para estar a tu lado, junto a tu familia.


Al día siguiente, en el circuito, resultaba desolador ver tu garaje vacío. Recuerdo que, aunque Fernando había hecho la pole (¡aunque luego no tendría tanta suerte por culpa de una tuerca!), yo no podía sino pensar en ti. Delante de las cámaras, tu ingeniero sostenía un cartel para darte fuerzas, acompañado por todos los mecánicos, la gente que carrera tras carrera se asegura de que tu coche siempre está a tu gusto. Mientras tú dormías, el mensaje "Felipe, siamos con te" dio la vuelta al mundo y se puso en boca de miles de aficionados, apareció en miles de blogs y foros de Internet.


Cuando despertaste dos días después, ya eras el de siempre. No recordabas nada, solo pensabas que la pole podría haber sido tuya. Incluso asombraste a los doctores que, aunque optimistas, tenían sus reservas sobre las secuelas que pudieran quedarte. Las noticias de que tu recuperación estaba siendo muy satisfactoria nos iban llegando día a día, y yo no podía esperar mucho más hasta el día en que te viera salir del hospital, rodeado, cómo no, por decenas de fotógrafos. Y cuando te vi saludar a las cámaras, pulgares arriba, cansado pero sonriente, yo pensé: "Ese es mi Felipe. Un luchador". En ese momento, al verte salir por tu propio pie, no me importaban los rumores que pudieran surgir a lo largo del año de si tu relación con Fernando iba a ser imposible o conflictiva. Más de una vez ese verano bromeé diciendo que no me importaba que os tirarais de los pelos... porque me iba a contentar con verte correr, con verte ahí con los demás, cuando podrías no haber estado.


Meses después, lo único que dejaba constancia de lo que había ocurrido, aparte de las imágenes y los ríos de tinta escritos a lo largo del mundo, era una cicatriz en tu rostro. Te vimos en el gran premio de tu casa, sonriente, abrazando a todo el mundo, pero algo en tu mirada delataba que te hubieras cambiado por cualquiera que estuviera en ese momento en pista. La espera llegó a su fin para ti, y cuando te tocó probar que estabas en forma pudiste volver a conducir un coche de F1, volver a hacer lo que siempre has dicho que es tu vida desde que eras un niño. Sólo habían pasado cuatro meses, pero te habían parecido una eternidad. Podías volver a sentir el torrente de adrenalina en tus venas, la velocidad vibrando en todo tu cuerpo, solos el coche y tú; como únicos sonidos el motor, tu propia respiración, tu corazón retumbando en tus oídos. ¿Verdad que lo echabas de menos, Felipe? La sonrisa en tu cara lo decía todo; habías vuelto, te sentías el mismo que antes de tener el accidente. Y sin embargo muchos cambios se estaban llevando a cabo en tu vida: por esa misma época vino al mundo tu primer hijo, Felipinho, al que seguro que estáis dando todo vuestro cariño Rafaella y tú; casi al mismo tiempo se confirmaba que mi incondicional Fernando iba a ser compañero tuyo en Ferrari la siguiente temporada. ¡Qué ilusionada estaba, y seguro que no era la única! Tus ganas de luchar y su enorme talento me hacían soñar con podios y un mundial muy disputado. Ya no podía esperar más a que llegaran los primeros tests. Y seguro que tú menos que nadie.


Empezaba una nueva etapa, y sabías que muchas miradas estaban fijas en ti. ¡Cómo nos sorprendiste! No solo estabas en forma, sino que superaste a tu compañero, mi incondicional Fernando, un par de veces. Pero los aficionados, incluida yo, no íbamos a respirar tranquilos hasta verte en carrera, hasta que nos demostraras que seguías ahí. ¡Y de qué manera empezaste! Tu equipo hizo un doblete y nos llenó de alegría a todos los que tenemos puesta nuestra ilusión en esa combinación que curiosamente lleva tres efes, Ferrari-Fernando-Felipe. Pero este año ha vuelto a atacar la imposibilidad de predicción de las carreras, y dos bólidos azules surgidos de las manos de un genio os están empezando a ganar la guerra... pero ninguna guerra se gana en dos meses y sin haber sacado todas las armas. Todavía quedan muchas batallas.


Sin embargo, echo de menos algo. Echo de menos tus luchas en pista. Mantienes tu posición tan bien como siempre y no lo haces nada mal en clasificación, pero en nuestra posición privilegiada delante de la televisión, que siempre se presta a mostrar una realidad muy relativa, surge la sensación de que apenas has presionado a tus rivales. Reconozco, Felipe, que a mí y a muchos de tus seguidores nos gustaría saber qué pasa por tu cabeza. Dices que no te sientes diferente, pero los que te apreciamos no podemos evitar ver algo extraño en tu mirada, como si te estuvieras alejando. O quizá es solo una inoportuna paranoia colectiva que empieza a contagiarse, un sentimiento de inestabilidad creado por un accidente que quizá te haya afectado más de lo que piensas, el hecho de ser padre y un miedo inconsciente a la pista, la llegada de tu esperadísimo compañero de equipo y la tremenda competitividad de los bólidos azules. Claro que para los que no nos subimos a ese coche hablar es muy fácil, también lo es opinar y hacer conjeturas. Y por eso, Felipe, los rumores están empezando a atacarte de nuevo. En un mundo tan competitivo como el de la F1, siempre se quiere al mejor del año en el mejor equipo de la historia; no es la primera vez que se vinculan a pilotos destacados con Ferrari, algo que a veces se cumple, y otras veces se queda en un simple rumor. Ya te quisieron echar a principios de 2008, ¿recuerdas? En la F1, a veces un solo error vale más que quince victorias, porque se da por sentado que si tienes quince victorias o estás en tal equipo no puedes cometer errores. Y eso no es verdad, porque los coches siguen siendo conducidos por personas, seres humanos con ganas de demostrar muchas cosas pero también llenos de debilidades y momentos no tan brillantes.


Ya voy llegando al final de esta especie de carta abierta, Felipe. Empezaste el año con un podio por primera vez desde que llegaste a la F1, no has abandonado y has rascado puntos en todas las carreras que llevamos, y aún así hay gente que se empeña en verte fuera de Ferrari. ¿Entiendes esa forma de ver las cosas, Felipe? Porque la verdad es que yo no. Dicen que nunca llueve a gusto de todos, y como tu mismo dijiste una vez, Felipe; "En F1, las cosas van muy deprisa: a lo mejor hoy eres el rey, pero mañana dicen que eres tonto". No sé si es debido a todo lo que te ha pasado, o a las comparaciones un tanto odiosas y lo que leo casi a diario, pero yo he tenido momentos en que he dudado de ti, Felipe. No me enorgullezco de ello, aunque no hay nada tan humano como dudar, y muchas veces mis debilidades y miedos son más fuertes que yo misma. Pero cuando me asaltan las dudas, Felipe, sólo tengo que darme cuenta de que te has subido al coche como si nunca hubieras sufrido el accidente, y para eso hay que estar hecho de algo especial. Si miro nueve meses atrás, solo me hace falta recordar lo asustada que estaba aquel fin de semana de julio y cómo nos asombraste a todos saliendo adelante. Si me remonto un poco más atrás, al año 2008, recuerdo mi sonrisa de satisfacción cuando callaste con tus victorias a todos los que te veían fuera de Ferrari. Y si voy aún más lejos, recuerdo lo que leí sobre tus primeros años intentando llegar a la F1, las largas noches lejos de los tuyos que pasabas en aquel garaje de Italia, sintiéndote muy solo, pero dispuesto a darlo todo para demostrar tu valía. O cómo cuestionaste la autoridad del mismísimo Todt cuando eras piloto de pruebas cogiendo sin permiso el coche de repuesto, ganándote una buena represalia... pero también su respeto. Y recordando todo esto, descubro cuáles son los motivos por los que te voy a apoyar hasta el final y nunca más voy a dudar de ti.


No puedo esperar a Turquía. Sé lo especial que es Istanbul Park para ti; fue el primer circuito en que ganaste allá por 2006, batiendo a tu compañero por aquel entonces, todo un siete veces campeón del mundo nada menos. Apenas podías creértelo, emocionado y pletórico en el primer cajón del podio. Y te gustó tanto que repetiste el año siguiente, y el siguiente. Y si bien es cierto que espero ansiosa el momento de volver a verte en lo alto delante del público de Turquía, si este año no tuvieras suerte, yo voy a seguir apoyándote, porque sé que las cosas han cambiado mucho desde la última vez que tomaste la curva 8. Pero Turquía es tu circuito, y no solo las estadísticas están de tu parte, sino también tus actuaciones sobre la pista. Es tu gran oportunidad para demostrarnos a todos que sigues aquí, con tu público, y dándolo todo cada vez que coges el Ferrari. Quiero volver a llorar por ti, pero no de preocupación como en julio cuando te ingresaron, sino de alegría al verte triunfar.


Te toca mover pieza a ti. Tienes un gran campeón al lado, Felipe. Y en vez de temerle, de sentirte abrumado, puedes aprender muchas cosas de él, como lo hiciste en su día de Schumacher. E incluso enseñarle otras (¡ya ha dicho Fernando que nadie gestiona las curvas como tú!). Aprovéchalo, lograd grandes cosas juntos. Demostradles a todos que sois el equipo que hay que temer, porque el vuestro es un equipo capaz de renacer de sus cenizas, de enmendar los errores hasta renegarlos al olvido. Y tú, Felipe, demuéstrale al mundo que si estás en Ferrari es por algo. No dejes que la presión y los rumores puedan con tu fuerza de voluntad, y demuestra también eso que una vez dijiste, algo que se ha convertido en una de mis frases predilectas: "Si alguien no confía en ti, demuestra lo que vales; así cambiará de opinión". Estás a tiempo de demostrarlo. Todavía nos debes un mundial, pero este, que sea de verdad. Podemos esperar lo que haga falta.



Forza, Felipe!


Siempre contigo,

una enfermita de la F1.









Una semana de dudas, párrafos enteros borrados, periódicos viejos para documentarme con tal de poner un poco de objetividad a mi reivindicación, y todo volcando el corazón con cada frase.
Y aun así no sé si está todo lo bien que me gustaría, soy una perfeccionista...
Espero que os haya gustado, a los que se hayan atrevido a leer semejante tocho...
Dentro de poco va otra carta para otra persona, pero es una sorpresa ;)

viernes, 21 de mayo de 2010

Aprendiendo a disfrutar



Y es que no puedo dejar que tanto "drama infundado" me quite la pasión por las carreras, algo de lo que me puedo arrepentir y mucho, quiza no hoy, pero en unos meses fijo que sí. No quiero olvidar que lo que importa es disfrutar.


Bueno, la razón por la que escribo esto es que los exámenes universitarios se acercan a mi vida diaria y no estaré por aquí tanto como me gustaría. Intentaré poner mis críticas después de cada carrera, por supuesto, pero no confío en que sean muy largas.


Para "despedirme" del posteo compulsivo que he estado teniendo últimamente, espero poder tener preparados esta semana dos posts muy especiales desde el corazón, que es como me gusta escribir. Hay dos pilotos que necesitan a sus
fans más que nunca. Uno, para que saque su fortaleza y demuestre lo que vale, aunque los motivos no están muy asentados sino que forman parte de los rumores (ya sabeis quien es, por supuesto; siento que con lo que estoy preparando, sacaré fuera muchas cosas y me quedaré tranquila... después de todo escribir es como una terapia ;)). Otro, muy querido por todos nosotros, que no se merece tener tan mala suerte porque había vuelto con toda la ilusión del mundo (y no es Schumi ;) por cierto, añadiendo mucha leña al fuego, leed esto ... ¡qué fuerte me parece!)



jueves, 20 de mayo de 2010

Queriendo volver al buen camino

¿Quién me ayuda a volver al sendero de la cordura?

Lo digo porque estoy dividida en dos.


Mi parte positiva piensa esto:

Iba a dedicar de nuevo un enorme párrafo de los míos a quejarme de algunas cosas que me parecen injustas, pero a parte de desahogarme temporalmente no estoy logrando nada más, sino envenenarme yo misma con tanta preocupación infundada. Sí, soy una persona sensible y pelín neurótica, lo sé. Pero desde el nivel personal, hacía mucho que no me ilusionaba un año formulero, y querais que no, tanto rumorcito y odio gratuito JODE. ¡Por el amor de Dios, que todavía queda mucho mundial! Y si algo aprendimos en años anteriores, es que las cosas pueden cambiar radicalmente de un día para otro... o mira, más correcto el símil, de una vuelta para otra. No hay nada definitivo.


Así que al final me he dicho: BASTA. Aunque seguramente habrá días en que me olvide directamente de ello y vuelva a caer en mi propia trampa, pero ya basta, porque lo único que estoy consiguiendo es no disfrutar nada con las carreras. Es cierto que todos queremos que se cumplan nuestras expectativas y nos desilusionamos si no ocurre, supongo que de eso no se me puede culpar, pero hay cosas que no se pueden cambiar. Tengo que aprender a relajarme y tomarme las cosas de otra manera. Por eso se acabó, porque va a llegar un momento en que miraré atrás y me arrepentiré al ver cómo me perdí la ilusión de todo un año por culpa de los rumores y las "ganas de ver sangre" de algunos colectivos, dos cosas que ocurren cada año y a cada momento, sin importar que estemos empezando un mundial o terminándolo. Dos cosas que no van a desaparecer, que siempre van a estar ahí porque forman parte de las carreras tanto como cambiar ruedas o hacer podios. Pues sí, ya estoy más que harta de sentirme así, porque echo mucho de menos disfrutar sin más, sin pensar que si tal piloto lo hace mal no le renuevan o igual tampoco aunque lo haga bien, sin pensar en que ganarán los de siempre, sin pensar en sanciones justas o injustas. Sólo pilotos, coches y un circuito, adrenalina, emoción, vivirlo todo con los amigos, emocionarnos juntos.


Y a los rumores, ni caso. No me van a quitar la ilusión que tengo en cada gran premio desde los miércoles, cuando empiezan a llegar equipos y pilotos al circuito que toque. Simplemente no voy a dejar que algo que pasa todos los años acabe con ella. Como se dice siempre, me prepararé para lo peor... y esperaré lo mejor. Y lo dulce que sabe así la victoria...



Mientras que mi parte negativa, que por desgracia se está imponiendo...


No estoy muy contenta conmigo misma, la verdad: creo que lo estoy convirtiendo todo en algo personal y ya no se si quiero que gane Felipe para alegrarme por él y dejarle claro a la gente que es más valioso de lo que parece, o porque temo quedar YO en ridiculo... Pero me está costando mucho entender ese convencimiento de muchísimas personas de que van a dar la patada a Felipe a finales de año. Menos mal que es constante y no ha abandonado en ninguna carrera en lo que va de año, menos mal que por primera vez hace podio en Australia en 8 años en la F1, menos mal que ha puntuado en todas las carreras, que si no, capaz que lo mandan al Karting a empezar de nuevo... Señor.

Por mucho que se diga "lo importante es lo que piensas tú", cuando en los sitios que lees a diario la inmensa mayoría de la gente no corrobora tu creencia, quieras que no, te da un poquito la bajona. Y se te quitan un poco las ganas de ser positiva, porque se te acaba metiendo en la cabeza que a lo mejor no te sirve de gran cosa. Yo que me quejo tanto de la falta de deportividad cuando la gente se va del campo sin acabar el partido o abandona a un equipo cuando las cosas van mal, cuando, en teoría, si eres fan, te quedas hasta el final, apoyas en lo bueno y en lo malo. Ahora yo casi estoy haciendo lo mismo... No me parece de fan dudar de él, es más bien de cobarde. Ni yo ni ninguno de nosotros dejamos de apoyar a Fernando en esos dos años sin apenas éxitos en Renault. JAMÁS. ¿Por qué ahora parece que no puedo hacer lo mismo con Felipe?


Y siento vergüenza, porque el otro día en una web que visito estuvieron de acuerdo conmigo varias personas cuando dije esto:


Felipe conseguirá adaptarse. Hablamos de alguien que en 2008 respondía a las críticas con victorias, que empezó el año mejor que nunca despues de estar a punto de no poder volver o algo peor, y con la ayuda de su equipo y su enorme, grandísimo ingeniero lo va a conseguir. Solo tienen que MOTIVARLE, palabra que es mas importante que MUCHISIMAS otras empleadas por aqui y que paso de recordar. Porque motivado es un gran piloto. ¿Que le falta? por supuesto, pero nada que no consiga la practica. Porque si hay algo que tiene Felipe es fuerza de voluntad.

Ahora, si no sientes que te apoyan, bonita ventaja vas a sacar de eso. Que dira que no, que la critica le hace fuerte, pero despues de todo a todos nos afecta lo que piensen de nosotros. Menos mal que no entra aqui a leer algunos comentarios... El odio gratuito le hacen flaco favor a él y a Alonso también, puesto que los hay que se empeñan en buscarle enemigos donde quiera que va, y los hay que se empeñan en buscarle a Felipe solo los puntos flacos cuando ha demostrado que tiene mas cosas buenas que malas.

Pero asi es la humanidad...



Y si eso me animó, ¿por qué amplifico tanto lo negativo? Joder, es que parezco bipolar.


Por eso quiero volver al sendero correcto. Recordar por qué le animo, no por qué me asusta animarle. Necesito sentirlo de corazón, un "le animaré, y si consigue algo, genial, si no, al menos habré estado con él hasta el final". Cuando en verano pasó lo que pasó, juro que pensé que daba igual todo, que al verlo correr me sentiría contenta, porque bien podría no estar corriendo ahora. Y no me refiero a en casa aburrido, precisamente. Es casi un milagro que esté como si nada hubiera pasado. Y miradme... dudando de él... No me siento orgullosa.

¡Qué difícil es no ser de un piloto concreto en momentos como este, en donde lo que haga uno de tus favoritos podría* determinar el futuro de tu otro favorito! Lo que tengo claro es que no quiero tener que elegir ni perder la ilusión por las carreras debido a mis neuras.

Y lo exagerado que suena todo esto escrito. Después de todo, en otros tiempos cualquier pasión se consideraba enfermedad. Pero como me dice alguien a quien aprecio mucho, no estamos enfermos, sólo somos débiles ;)



*porque después de todo, son rumores.

martes, 18 de mayo de 2010

Porque él lo vale ; )




Mark Webber... ¡¡
"CHULAZO DEL DÍA" EN SLQH!!






¡¡JOJOJOJO!!


Cachis, por un día que no veo el programa... :P




lunes, 17 de mayo de 2010

Mónaco glamuroso y remontadas





Como quien hace algo idiota en una fiesta y se despierta con resaca; así me siento yo al leer lo que escribí ayer cuando la clasificación. Qué cosa más pesimista, alarmista, en fin, muy mía, pero he tenido que mandarla al limbo de los procesadores de texto :P

Eso me pasa por no esperar a la carrera.



Pues sí, al final han predominado los Red Bull y la gran sorpresa que ha sido Kubica con su Renault color avispa. Pero lo que ha hecho Fernando ha compensado con creces la decepción que arrastraba ayer. CON CRECES. Que sí, que un podio no hubiera estado nada mal... pero lo que hizo Fernando fue de película y compensa (¿he dicho ya con creces?) todos los podios posibles. Si se dice que Mónaco es un circuito donde se demuestra cuánto vale un piloto, mis niños de rojo, dadas las circunstancias a las que se han enfrentado, han hecho que me sienta orgullosa de lucir sus colores y sus rostros en mi blog.



Qué bien le sientan a Webber las poles... ARF-GRONFL-ÑIAM

La estrategia salió simplemente redonda. Fernando paró apenas salir y fue remontando puestos sin parpadear. Pasó con facilidad a los Hispania... y luego llegó la salida del túnel. Zas, Di Grassi. Zas, Trulli. Zas, Glock. Zas, Heikki. Casi uno por vuelta. Cuando el resto de los coches empezó a parar, a carrera no había llegado ni a la mitad del tiempo y ya teníamos a Fernando sexto. 18 puestos. Si alguien se hubiera perdido el resto del fin de semana y luego le dicen que Fernando salía último y desde el Pit Lane, no les hubiera creído... O igual sí. Hablamos de Fernando, y aunque no hizo pole ni podio, nos ha regalado magia.





"¡QUE VOY, QUE VOYYYYY!"



O_o

XDDD



Una foto de mis dos niños en el puerto y muy sonrientes.
Ay Felipito, cómo se te nota la herida de guerra...
:_)


Mi otro niño de rojo, Felipe, ha mantenido un ritmo constante, sin errores, siempre pegado a Kubica y manteniendo a raya a Hamilton cuando este estaba cerca del brasileño.



"Felipe, te veoooooooooo..."
"Tú a mí no me pasas, chaval"


Ha tenido un buen fin de semana: el Ferrari va mucho mejor, y con Fernando atrás sólo ha podido ser superado por un sorprendente Kubica (con el que así y todo estuvo muy igualado en tiempos en varias ocasiones) y por los Red Bull. Claro que esos dos superan a toda la parrilla... ¿Que podría haber intentado adelantar y quedar tercero? Puede, pero no valía la pena arriesgarse y perder esos valiosos puntos. Ya habrá momentos de hacerse el héroe. Ahora todo depende de él, de caminar por encima de las críticas, de ser fuerte... y de lo que su "hermano" Smedley pueda sacarle.



¿No es ABRAZABLE, pero ABRAZABLE, ABRAZABLE?


Y hablando por fin de los campeones de la carrera, poco que decir excepto que han dominado de principio a fin. Webber no paraba de sacar ventaja, y sólo los Safety Car, algo usual en Mónaco, le impidieron mantener todavía más distancia. A Vettel parece que los segundos puestos le sientan mejor que los terceros (¿o será el hecho de estar empatado a puntos con su compañero?) y nos mostraba su sonrisa, y en cuanto a Webber...

Webber, simplemente, se está ganando con creces el respeto de todos. Creo que ya tengo un favorito si Fernando o Felipe no consiguen mojarle la oreja a los toros rojos ;)


Por fin sonríes un poco, chavalote...



WIIIIIIIIII



CABRITOOOOOOOOOS



Éste se apunta a un bombardeo...




Webber, con lo que pesa el mono cuando está mojado, podrías habértelo quitado,
es más comodo... eeeem... se me ve el plumero, ¿a que si?






El Safety Car fue el otro protagonista, saliendo apenas empezar la carrera por un escalofriante choque de Hulkenberg dentro del túnel. Más tarde dos tonterías provocadas por la sobredosis de adrenalina acabaron, por suerte, en simples sustos. La primera tontería tuvo como protagonista indiscutible a Barrichello: se chocó contra un muro, dejando el coche cruzado en medio de la pista. Frustrado, no se le ocurrió otra cosa que... lanzar su volante. RUBINHO, ¿EN QUÉ DEMONIOS ESTABAS PENSANDO? Con todo el cariño que le tengo al brasileño y todo, espero que le sancionen, porque ha sido un hecho deliberado que ha podido poner en peligro a más de un piloto. Al final el volante desapareció debajo del coche de Chandhok. Por cierto, que más tarde el susodicho pudo haber salido mucho peor parado en el último incidente de la carrera, cuando Trulli intentó adelantarle donde no debía, se montó sobre sus ruedas y pasó literalmente por encima del piloto hindú. Los dos coches se quedaron enganchados y provocaron el último Safety Car.



"Juraría que me ha pasado algo por encima..."






Y el ganador a la Tontería Más Gorda es: Rubens. Se ruega que pase por la oficina de la FIA para recibir su premio: colleja al canto.




La otra tontería ocurrió en la última curva y va sobre un Kaiser que cada día teme más y más que le destronen, sobre todo si el que le pide la corona es un tal Fernando Alonso.

Artículo 40.13 del reglamento deportivo de la F-1: "Si la carrera termina con el coche de seguridad en pista y éste se retira a la línea de boxes al final de la última vuelta, los monoplazas deberán cruzar la meta sin adelantarse".

Ahora, lo que ocurrió fue esto: Schumacher le adelantó durante ese periodo, encerrándolo de tal manera que casi le hace irse contra el muro (de hecho, le hizo irse contra el muro, lo que fue un milagro fue que no se lo comiera).

El hecho habla por sí mismo, así que mejor ni opino... que luego igual me tachan de Alonsista* ;) (jijiji...)



No quiero acabar esta crónica sin dedicarle unas palabras de aliento a Pedro. No serán gran cosa; lo que le está pasando al español ya es imposible de creer y me deja sin palabras. Pedro, Sauber no te da un coche fiable, pero nosotros nos fiamos de ti y admiramos tu entereza. No es culpa tuya. ¡Ánimo!






* en este contexto Alonsista se define como "no existe nadie más que Alonso y odiamos a los demás, sobre todo a Hamilton y Schumacher". No es el caso, y me perdonareis usar el término con tanta libertad y mala leche, pero es que la ocasión lo pedía a gritos... Callar algunas bocas que vienen dando guerra desde un par de años provoca cierta satisfación, ¡qué demonios!





Y ahora, menos carreras y más chicha.







¡Éstas son las mejores mujeres de Mónaco, hombre, las chicas de mis niños!


Si La Sexta pone más minitos de la Michibata luciéndose, pues yo, chicas, os pongo estas fotos. A ver si se acuerdan más de nosotras, las aficionadas... aunque bueno, incluso poniendo videos de esos pedazo deportistas nunca lo hacen pensando en nuestro deleite, compañeras mías, esos minutos de cuerpazos luciendo palmito en la pasarela no estuvieron NADA mal ;)




viernes, 14 de mayo de 2010

¡Retoños!

Esto tampoco he podido evitarlo :)





Awwwww...Lo mío con los pilotos y sus hijos es de libro...

jueves, 13 de mayo de 2010

La cosita más linda de Mónaco

Lo siento, no he podido evitarlo...




¡¡¡¡PEROQUÉCOSITAAAA es clavadito al padreeeeeeee!!!! :___)

Estoy de psiquiatra, he lloriqueado y todo...


(¡gracias a Il Venturetto y Mid por el "chivatazo"!)

miércoles, 12 de mayo de 2010

Ojos que esconden...



¡Lo siento, sé que ya aburro! Y es que si sintiera que todo va bien, no escribiría tanto sobre él. Pero continuamente tengo razones para ello. Puede ser la "paranoia" que siembra algunos sectores de la prensa hispano italiana, puede ser todo lo que leo a diario por la red... O puede que realmente tenga motivos.


Confieso que a medida que avanza la temporada estoy más preocupada por Felipe. A lo mejor no le pasa nada y esta situación suya no me debe sorprender; no es la primera vez... que si hay algo que es Felipe por desgracia es inestable: lo mismo te hace un carrerón que no adelanta a nadie. Pero viendo lo bien que empezó... uno tiende a pensar que algo no va bien. A Felipe le está faltando agarre, agresividad. Antes no era así. Felipe no se caracterizaba precisamente por su "conservadurismo" al conducir...


¿Presión dentro y fuera del equipo? SIN DUDA. Fernando está con él y eso son palabras mayores. Ya paso de entrar en el tema de que no voy a decantarme por un lado porque tengo a los dos "en un pedestal" y lo mucho que me cuesta "elegir", de eso ya he hablado demasiado ;) Tener a Fernando consigo podría desencadenar el doble de motivación como cuando tenía a Schumacher y le batió un par de veces... pero parece que lo que está desencadenando es lo contrario.



Esas cosas joden pero es más normal que pasen y pasa en muchos equipos: tu compañero de equipo te supera en muchas cosas, tu compañero ha sido campeón; pues es normal que te cueste cogerle el ritmo, o que te cueste concentrarte, pensar menos en él y más en cómo lo haces tu... A ver, a nadie le gusta perder, así que no se le puede achacar que la culpa es suya por "estar picado"... porque de eso podemos acusarlos a todos. Lo que me da miedo de verdad es que tenga que ver con su salud. Físicamente puede estar bien, porque si no a estas alturas ya habría pasado algo, pero dicen que la procesión se lleva por dentro. Y a lo mejor él no es ni consciente de ello. Un accidente es algo traumático en muchos sentidos, aunque con la recuperación tan impresionante que tuvo me cuesta creer que le falten fuerzas de superarlo todo.
Ya desde inicios de temporada muchos me decían que notaban algo raro en su mirada. Y eso puede significar muchas cosas.


No sé que pensar. Ojalá me equivoque mucho, en todo. Pero es que ya está siendo difícil ser optimista con el tema.



¿Qué pensais de todo esto?
Y no tengais miedo de opinar, por favor, que por mucho que le aprecie no me voy a derrumbar por Dios ;)


Yo desde casa solo puedo defenderle siempre que puedo y apoyarle en la distancia.



Ánimo, Felipe.



(y sí, seguir con pasión una cosa conlleva este tipo de preocupaciones... y no, no suponen un "sinvivir"... se llama ser fan ;))

lunes, 10 de mayo de 2010

Coches azules y marea azul

¡¡PODIO EN CASA!!

¡Por fin vuelve Fernando al podio!


¡PARA VOSOTROS!


¿Que me hubiera gustado un primer puesto! ¡Ni se pregunta! Pero este segundo puesto, en España y con esos cohetes llamados Red Bull, sabe a victoria. Qué gran afición; nuestros tres españoles sintieron todo el calor de sus seguidores y lo dieron todo en pista. Podio de Fernando, punto de Jaime... y la mala fortuna que vuelve a cebarse con Pedro, y los HRT que todavía no consiguen gran cosa.

Pedro no tuvo nada de suerte una vez más. ¿Qué está pasando? Después de años deseando volver, no merece la mala suerte que está teniendo. Un doceavo puesto que sabía a gloria confirmaban que el coche iba mejor... pero una rueda pinchada se coló en su camino. Una verdadera lástima, con lo ilusionadísimo que estaba al correr en casa después de tanto tiempo, y arropado por su afición y su familia... Ojalá pronto pueda irse del circuito con una sonrisa radiante y no una triste.


¡Ánimo, Pedro, tú puedes!


Jaime hizo una carrera con muchos altibajos, donde protagonizó una salida magistral en que ganó varios puestos, un increíble adelantamiento a Hulkenberg y un incidente que desembocó en Drive Through... y aun así consiguió un puntito. Qué bien lo está haciendo.



Montmeló puede llegar a ser un circuito un tanto aburrido... puesto que normalmente gana el de la pole y quienes van detrás conservan sus puestos; esto no fue así al 100% esta vez: tras los problemas de frenos de Vettel, Fernando parecía que subiría al podio detrás de Hamilton, pero el inglés tiene un lamentable accidente apenas a una vuelta del final y Fernando queda segundo... Así son las carreras. No se decide nada hasta la última vuelta (¡a veces incluso curva!).



¿Aburrido, Montmeló? ¡Qué va! *bostezo*


Hispania Racing, de nuevo, no logró grandes cosas, muy al contrario; Chandock solo consiguió tocarse con varios coches, destrozar el alerón de Felipe y meter en problemas a Jaime, y Bruno acabar en la puzolana. Esperemos que nuestro primer equipo español pueda terminar carreras sin más incidentes, y luego ya a por los puntos.

Las autoridades automovilísticas advierten que el HRT perjudica
seriamente su conducción... si no eres un piloto del equipo.


No sé si ha sido solo mi impresión, y la de la gente que vio la carrera conmigo, pero algo se cuece en Mercedes GP. Rosberg ha estado especialmente inestable, algo chulesco (anda que, pedir una sanción para Fernando y ponerse en plan, uy, pero igual los españoles se enfadan, jijiji...) nervioso (¿qué pasaría en la clasificación con Michael, en la pesa, que no parecía precisamente una conversación amable?), y al parecer fue el coche de Schumi el que se llevó las mejoras. Y vaya si se notó; incluso llegamos a hacer la bromilla de si Schumacher había cambiado el número de su coche con el de Rosberg...




El duelo que esperamos sólo se note en las pistas de Mercedes GP no ha hecho más que empezar. Michael está despabilando, pero Rosberg no va a dejar las cosas así. Esperemos que los nervios no le traicionen.

Ya entrando a mi ámbito personal y a uno de mis "niños mimados", Felipe podría haber protagonizado uno de los momentazos de la carrera. Se mantuvo muchísimas vueltas detrás de Button, que a su vez estaba en la nuca de Schumacher, y durante muchos momentos parecía que protagonizarían un gran adelantamiento, pero no pudo ser. El sexto puesto le supo a poco., no estuvo fino este fin de semana.

¡¡Te veo, Schumiiiiiiii!!

Y hablando de Ferrari... No parece estar siendo una gran idea lo del F-Duct... Doble trabajo para los pilotos y no es que suponga una enorme diferencia. Los Red Bull siguen demostrando que están en otra galaxia, sin F-Ducts ni nada de nada, aunque siguen teniendo ese problema de fiabilidad que dejó a Vettel con los frenos tocados y cara de pocos amigos pese a su tercer puesto.

Y es que parece ser que a Vettel... solo le gusta quedar primero (claro que, ¿a quién no?) y no parecía (en este mundillo nunca puedes afirmar nada) nada, pero naaaaada contento pese al podio. Y no es la primera vez... No sé si es momento de ganar su primer mundial, a lo mejor le conviene esperar un poco... Sólo es un pensamiento que tengo, sin más... pero tampoco quiero tratar el tema. Simplemente me ha decepcionado su comportamiento, porque de ahí a empezar a cometer errores hay un paso, y no será el primero al que le pasa. Y sería una pena.



Si Vettel estaba contento, yo soy Bernie Ecclestone.


Pero el protagonista de la carrera ha sido, sin duda, Webber. Quien hace la pole gana en Montmeló, y esta vez no ha sido una excepción. Genial carrera del australiano, sin apenas errores, sacándole una tajada escalofriante de segundos al resto, culminando en una celebración eufórica repletita de adrenalina y ganas de demostrar valía. Y de paso, las seguidoras femeninas nos alegramos la vista ;)


Inspira... ¿Una bolsita de papel, Webber?


Ay, y Smedley volvió a protagonizar un momento tiernísimo con su "hermano" Felipe cuando le tranquilizó por radio, tras el incidente con Chandock... "Tienes un alerón dañado, lo he visto por la televisión, pero tú no lo notas, así que tranquilo y sigue empujando, baby..."







Y hablando de La Sexta, la entradilla del previo ha sido muy una de las mejores, una auténtica preciosidad. Muy divertidos Fernando en el Trivial, Button en el "test" y Kubica en la bolsa sorpresa. Gené faltó en la cabina porque corría ese día en Bélgica, y la verdad es que Andy Soucek no lo hizo nada mal, estuvo muy resuelto; buen trabajo.




Y dime, Pedro, ¿algo sobre la cabina que debería saber?


Me gustaron muchísimo el reportaje sobre el centro médico (uno de los grupos de gente más importante de los grandes premios... al que por suerte no vemos casi nunca) y la llegada de Pedro al circuito. Qué majo que es...



Por cierto, qué chulo, chulísimo el anuncio del Santander en que los clientes del banco empujan a los Ferrari...




Y para terminar, mi recuerdo para Gilles Villeneuve, que un día como ayer falleció en pista. hace ya 28 años. Allá donde estés...




miércoles, 5 de mayo de 2010




...

¡¡¡WOW!!!

martes, 4 de mayo de 2010

Petición de ayuda



Hola gente.

Con una idea de mi prima, quiero hacer un video homenaje a Ayrton Senna, pero en donde también sale su sobrino Bruno. No os voy a decir en qué consiste, aunque la foto pueda ser una pista ;)

Por eso pido a todos los que sepan dónde puedo conseguir vídeos de ambos, que no sea solo Youtube o que tenga alguna anécdota en concreto ocurrida en algun momento en concreto, tanto de Ayrton como de Bruno (vale Gp2, por supuesto, y tanto que vale), algo en concreto que recordeis... pues que no dude en decírmelo por aquí :) Cuando este post se quede obsoleto, siempre se puede ir al chatbox que tengo en la sidebar.


Muchísimas gracias por adelantado :)

lunes, 3 de mayo de 2010

Qué grande es este hombre, de verdad...


Vía Virutas de Goma:


Fernando Alonso plantea con frecuencia un problema a sus jefes de comunicación: tiene por costumbre contar la verdad, y a veces esto arroja cosas que aunque ciertas, no siempre son convenientes… pero los aficionados agradecemos esto que en lugar de parecernos un defecto, nos parece un gesto de demoledora honestidad. La frase que nos ha llevado a este pensamiento es algo tan sencillo como lo que ya escuchamos hace unos días pero que ahora queda negro sobre blanco en una entrevista del Il Corriere della Sera cuando le preguntan acerca de su adelanto al semáforo rojo de China: somos los dueños de nuestro destino. Me adelanté en la salida en el GP de China, porque he cometido un error, no por destino.” Jamás elude su responsabilidad, y esto no es que nos parezca admirable; lo que nos parece es raro, inhabitual, pero encomiable. En una serie de preguntas que El Chavo del Ocho ha respondido a Flavio Vanetti, se nota que estaba relajado y se ha explayado. Entre otras cosas ha soltado estas perlas: “¿Lo que yo preguntaría a Fernando Alonso si yo fuera periodista? No tengo ni idea … Ser ferrarista en Montmeló será puramente positivo, una gran ventaja. Los espectadores tendrán grandes expectativas y vamos a darlo todo para no defraudarlos. Lo que hay que hacer en Barcelona es frenar cinco metros más tarde y acelerar dos segundos antes. El Banco Santander se ha metido en el negocio de los seguros, lo de los pulgares es sólo un símbolo, los pilotos los utilizamos mucho, como los pianistas. Vivo una vida tranquila, porque mi trabajo depende de mis capacidades físicas. Hay que llevar esto con mucha atención y cuidado. Esto te hace vivir con un poco de miedo, pero cada vez que estés corriendo, quieres ser superior. No sé si soy una clase propia, pero yo y Ferrari están viviendo las carreras con mucha pasión. Trabajar con un equipo nuevo era algo un poco extraño. No gané con McLaren ni durante dos años con Renault, pero soy mejor de lo que era en 2006. ¿Que si es emocionante estar en Ferrari, que si lo esperaba?, no, es diferente, es incluso mejor. Yo esperaba llegar a el equipo más fuerte, pudiendo beneficiarse de las posibilidades, pero Ferrari es mucho más: es una pasión, una filosofía, una forma de vida. Estoy contaminado por esta pasión. ¿Que me define?, soy un hombre tranquilo, yo diría que incluso simpático. Y romántico. No tengo ninguna característica especial, sólo soy un tipo normal, tímido y no puedo ocultarlo. Pero cuando me siento a gusto, sale el verdadero español. Me enfado cuando quieren entrar en mi vida. Se trata de mi carácter, de educación, lo que mis padres me dijeron: la pista de carreras es una cosa, el hogar es algo más. El interés por Fernando Alonso tiene que terminar tarde del domingo.”


Y la entrevista original, para los que sepan italiano.




Postearé de nuevo en cuanto tenga la entrevista completita, que pinta mucho más interesante aún.

Qué grande es mi Fernando...




EDITADO: Enterita y en español :D

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Fuente Gpeuropa.net

Fernando Alonso: “En Barcelona frenaré cinco metros más tarde y aceleraré dos segundos antes”

Fernando Alonso antes del GP de España, una de sus carreras de casa, dio a Flavio Vanetti del Corriere della Sera la siguiente entrevista, de la cual ofrecemos un estracto.

La pregunta más fácil en este momento es como influirá ser “Ferrarista” en la carrera del 9 de mayo en Barcelona. ¿Será esto una ventaja o supondrá una enorme presión?

«Simplemente será positivo, una gran ventaja. Los espectadores tendrán grandes expectativas y vamos a darlo todo para no defraudarles. En Barcelona frenaré cinco metros más tarde y aceleraré dos segundos antes.”

Aunque no tiene ningún miedo. Alonso, ha asegurado los pulgares por 10 millones de euros. Al igual que un pianista, un pianista de la F1.

«El Banco Santander está entrando en los seguros. Ha sido su regalo. Los pulgares son algo que los pilotos utilizamos mucho. »

¿Cómo se enfrenta un campeón como usted a la amenaza de un accidente?

«No pienso mucho en ello. Sé que tengo que vivir una vida tranquila, porque mi trabajo depende de mis capacidades físicas. Lo hago todo con mucha atención y cuidado. Bueno, sí, te hace vivir con un poco de miedo. Cada vez que estas corriendo, tienes que superarlo. »

Alonso es pragmático, pero ¿también es un fatalista?

«Nosotros somos los dueños de nuestro destino. Me salté la salida, en el GP de China, porque cometí un error, no por el destino. »

¿Qué sucede después de dicho error?

«Reflexionas. Y estás desilusionado contigo mismo. Lo piensas después. No puedes estar dándole vueltas. »

Alonso tiene su propio carácter, Ferrari es Ferrari: ¿es correcto decir que en algún momento tuvieron que juntarse?

«Ferrari y yo estamos viviendo las carreras con mucha pasión. Trabajando con un equipo más frio era algo un poco extraño. Ahora que hay dos pilotos latinos en Ferrari motiva mucho más. »

¿Estaba usted perdiendo el tiempo antes, hasta que finalmente se juntaron?

“Teníamos diferentes caminos, pero no hemos perdido el tiempo, no gané con McLaren y ni durante dos años con Renault, pero soy mejor piloto de lo que era en 2006. Ferrari ganó el campeonato de 2007 con Raikkonen y el título de constructores en 2008. Nos conocimos en 2010, descubriendo que estaba más preparado que antes ».

¿Tiene Maranello la emoción que usted imaginó?

«No, es diferente. Es incluso mejor. Yo esperaba llegar al equipo más fuerte, pudiendo beneficiarme de las posibilidades. Pero Ferrari es mucho más: es una pasión, una filosofía, una forma de vida. Estoy contaminado por la emoción ».

Hay que hablar que Schumacher, de alguna manera los aficionados se sienten engañados por él …

«Ahora, quizás, estemos un poco más libres …»

¿Quién es el Alonso de detrás de la visera?

«Un hombre tranquilo. Yo diría que incluso simpático. Y romántico. Él no tiene ninguna característica especial, sólo soy un tipo normal. Soy tímido y no lo oculto. Pero cuando me siento a gusto sale al verdadero español ».

¿Su timidez no se convierten en un obstáculo en el trabajo?

«Sí. Pero en mi caso, desaparece cuando me pongo el casco. »

Alonso defiende su privacidad

«Sí. Me enfado cuando quieren entrar en mi vida. Se trata del carácter, la educación, lo que mis padres me dijeron: la pista de carreras es una cosa, la casa es algo más. El interés por Fernando Alonso tiene que terminar la tarde del domingo. »

¿Qué es lo que no le gusta de la F1?

«Cuando se retuerce tu imagen, la gente lo puede malinterpretar y sacar ideas equivocadas.»

Un español en Italia … ¿qué le parece?

“Los españoles y los italianos tienen el mismo estilo de vida. Nos gusta la fiesta y la diversión, pero somos tan profesionales como las naciones “más frías” del norte de Europa. »

¿Cómo se puede ganar un campeonato?

«A partir del coche, con una buena planificación. Luego está el desarrollo, aunque con las limitaciones que tenemos son una fantasía limitada. Ahora para ganar también se necesita un poco de suerte. ».

¿El piloto no cuenta?

«Sobre todo el equipo, cómo se trabaja en la fábrica y luego en la pista. Creo que el que pilota tiene un porcentaje bajo, pero el piloto tiene que tener un buen rendimiento y ser coherente. No es importante dar el 100% de vez en cuando, pero siempre y en cualquier circunstancia el 98%. »

Red Bull, Ferrari, McLaren: ¿cuál es el orden?

«Red Bull es más fuerte en la calificación y son muy rápidos, pero podemos recuperar el retraso en la carrera. McLaren sabe cómo desarrollar muy rápido sus coches. Total, Ferrari favorito para el campeonato. »

Volvamos a Schumacher. ¿El hecho de que fuera a Mercedes te sorprende?

«Sí, mucho. Me sorprendió aún más que vuelta… con la vida tranquila que pudo haber vivido y con un pasado tan … »

En China se le ha criticado por adelantamiento a Massa en la entrada de pit lane. ¿Lo haría otra vez?

«Por supuesto que sí».

¿Alonso, a quién le gusta adelantar?

«Adelantar a Schumacher siempre es agradable, estás hablando de ello durante toda una semana».

¿Quiere dar un consejo, Valentino Rossi, porqué debería dejar de pensar en la F1?

«Es el número 1 en el deporte de las motos, nadie se le puede acercar. No vendría mal que diera una vueltas en los rallys o en la F1, pero no tengo ningún consejo. Pero si él viniera con nosotros, sería bien recibido. »

Españoles e italianos son muy religiosos. En Italia está incluso el Papa. ¿Es usted un hombre religioso? ¿Cómo está su relación con Dios?

«No hay ninguna relación y nunca he buscado una. Déjame decirlo de nuevo: Yo no creo en el destino o en los actos de Dios, si un avión se estrella y usted muere, no es porque alguien le haya llamado al cielo ».

http://www.gpeuropa.net/2010/05/02/fernando-alonso-en-barcelona-frenare-cinco-metros-mas-tarde-y-acelerare-dos-segundos-antes/

sábado, 1 de mayo de 2010

1 de mayo



Tal día como hoy, hace 16 años que Tamburello se llevó la vida de Ayrton Senna.

No sé por qué, pero este año me ha afectado más que nunca. A lo mejor es el tener a Bruno Senna corriendo, o simplemente que cada año disfruto más de la F1 y me duelen más las cosas...

Así que he decidido rendirle este homenaje, planteándolo de una forma un poco más "optimista", porque pensar que nos dejó ya es demasiado triste.




Se marchó hoy, hace 16 años, pero nos dejó una parte de él en su sobrino, Bruno.
Bruno sabe que siempre va a estar a su lado :-)
Y siempre en nuestros corazones.