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miércoles, 22 de marzo de 2017

Elige un bando, Sam


Escrito en rojo, como en los viejos tiempos.

Ayer, en una serie de programas sobre los 20 pilotos de este año, vi que por fin daban el monográfico sobre Felipe que llevo deseando ver desde que contraté el canal F1. Como no poseo "derechos de visionado" (básicamente, familia acapara tele 😆) sobre el televisor donde tenemos contratado el canal que lo emitía, lo puse a grabar (TIVO, qué invento) y me lo vi hoy.

En un programa así, era lógico e inevitable que se nombrara ese GP de Alemania. Sí, todos sabemos cuál. Estos días de decidir recuperar el blog, me dio por leer posts viejos, viejísimos, y sentí una mezcla imposible de definir entre vergüenza y orgullo. No es que me de vergüenza haberle defendido, es más bien timidez, como que hoy día no soy tan "directa" ni pasional, es decir, ahora lo llevo de forma más madura. Y yo me siento ridícula rápido. Pero vamos al por qué de este post.

Debo decir que me sorprendió el tratamiento que recibió Felipe en esa parte del monográfico. Quizá porque estaba dedicado a él, pero da igual, lo importante fue que, por una vez, fueron justos con él. Han tenido que pasar casi siete años, pero por fin lo han sido, joder.

Ojo. En ningún momento culparon a nadie. De hecho, fue la primera vez que un medio español decía que Felipe tuvo dignidad, y la primera vez que un medio español (que yo haya visto) comprendía, COMPRENDÍA, la razón tan delicada por la que era doblemente injusto esa nefasta orden (y dicha razón era, como todos sabemos, que justo un año después de su accidente liderase una carrera con clara opción a victoria).

Esas declaraciones, y la imagen de Botín. Dios, la imagen de Botin., Cómo me abrió los ojos. Botín con sus auriculares rojos, mirando. Como si su sola presencia le dijera a Ferrari lo que tenía que hacer.

Y todo volvió a mi cabeza. Lo Las palabras crueles, los insultos, las risas, las portadas de prensa difamatorias. No exagero. Estaré encantada de recopilar al que pregunte.

A estas alturas, y sabiendo la de ríos de tinta (bueno, de código binario) que han corrido a lo largo de los ocho años de vida de este blog, y la de malentendidos y desclacificaciones por otros lares, me da igual lo que opinen. El que me conoce sabe cuál es mi opinión. Saben que en su día me pareció injusto, y saben que al final pude llegar a comprender ambos bandos y formarme una opinión más neutral.

Pero... Botín. Pero... las palabras de la presentadora. Pero... 25 de julio... dignidad.


He tardado siete años, pero por fin me he decidido completamente.

Como dijo el protagonista de una serie que adoro, "Por una jodida vez, elige un bando, Sam."

Ya he elegido.




miércoles, 9 de noviembre de 2011

Y los sueños, sueños son...



Antes que nada, pido perdón por si alguien ha podido resultar herido o humillado, pero no puedo controlar a mi cerebro en su fase REM (si ni puedo cuando estoy despierta, cuanto más)...

La verdad es que puedo contar con los dedos de la mano las veces que he soñado con la F1 en casi cinco años de "enfermedad", y curiosamente, casi nunca son sueños "buenos". Desde un desenlace fatal en esos últimos días de julio de 2009 que me hizo despertarme lloriqueando, hasta un delirante secuestro de todos los pilotos y equipos perpetrado por terroristas islámicos, en no se qué circuito desértico... Claro que no todo son desgracias, una vez hasta soñé que conocía a mis niños de rosso y me hacía una foto con ellos, uno por cada lado. Todavía recuerdo el calorcillo de sus cazadoras de Ferrari. No me despierten :-)

Pero lo de anoche...

Recordaba más detalles apenas despertarme, pero como suele ocurrir con los sueños, estos se van desvaneciendo a medida que pasa la mañana. Ahora solo tengo flashes. Lugares, personas y secuencias que se mezclan, y la clásica locura onírica en que a ratos lo ves desde fuera, a ratos estás en el lugar de los hechos...

El caso es que había un paddock, no sé de qué circuito. Un periodista que juraría que era Jacobo Vega (pero no estoy nada segura, la verdad, porque en mis sueños la gente tiene como cinco o seis identidades a la vez) le iba a hacer una entrevista doble a mis niños de rosso. Todo iba muy bien hasta que se hizo no se qué pregunta, y un comentario gracioso y sin mala intención. No recuerdo cuál exactamente pero sí la semántica que había detrás... Algo sobre pilotos nº1 y nº2, sobre órdenes de equipo, sobre escuderos de brillante armadura o no tan brillante... Vamos, que se va a armar. Y se armó.

Depende de a qué neurona le pregunte, me sale:

que Felipe atacaba a Jacobo y Fernando le intentaba agarrar en el clásico momento "¡Felipe, que te pierdes, piensa en tu tensión!"
que Felipe atacaba a Fernando. No sé si alguien intentó frenarle. Dios...

Y luego, mientras salían titulares de todo tipo y los periódicos se estremecían de gusto con sus exclusivas e inventos, se descubrió que en realidad Fernando fue el único que atacó. ¡Lo que no sé a quién, si a Jacobo o a Felipe!

Recuerdo hasta haber leído la transcripción de la entrevista, lo que ponía, qué provocó tal ataque de ira... pero se desvaneció en cuanto abrí los ojos esta mañana.

Luego, lo siguiente que recuerdo es una visita al muro de Ferrari. Todo eran caras desconocidas. Recuerdo que me volví loca diciendo "¿Y Rob? ¿Dónde está Rob? Ah, míralo ahí, pero, ¿por qué no está en su sitio?"...

Todo esto, con narración de Antonio Lobato incluída, explicando esos cambios.

Y Andrea Stella tenía estos pelos.



Hasta Lobato se descojonaba.

Creo que le dedico demasiado tiempo a la F1...

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un camino


Ayer, el insistente rumor de Rosberg llegando a Ferrari más pronto que tarde provocó una enorme proliferación de tweets por mi parte y la de los que me leían. Como siempre, no me puedo resistir a reflexionar sobre ello.

La gente me lo dice mucho: Noe, no te lo tomes tan a pecho todo. Cuánta razón tienen.

Doy la impresión de que pronto traspasaré la barrera hacia el forofismo puro. No se trata de eso. De hecho, como fan, la perspectiva de verle empezar de cero en otro sitio es muy emocionante. Pero antes, siento que le debe algo a Ferrari, y que Ferrari se lo debe a él, como dije ayer. Lo que frustra es que esperes mucho y acabe con un año como este, ese eterno querer sin poder...

Lo primero que se saca a relucir es la eterna pregunta:"¿Por qué, si tienen el mismo coche, hay tanta diferencia?" Sin meterme a despotricar contra las comparaciones, que siempre me parecerán odiosas, no es una pregunta que se responda con facilidad: incluso si de técnica entiendo poco y he dicho muchas veces que soy más de mecánica de pilotos que de coches, está claro que hay demasiados factores en juego (quizá podemos aplicar la misma lógica a Red Bull, pero no es el momento). Un mismo coche puede llegar a ser totalmente distinto en manos de dos pilotos distintos, y más un coche con tantas carencias como es el Ferrari de este año. No hace falta irse muy lejos: en 2009, Kimi intentaba hacer podios con un coche que Fisichella no lograba meter en los puntos."El piloto no se hace al coche" es, quizá, más correcto que el directo y más hiriente "es un paquete". El propio Rob Smedley no paraba de repetir que el coche de 2009 era muy difícil y que sus pilotos tenían un enorme mérito. En ese momento era subcampeón del mundo y llevaba el equipo sobre sus hombros de la misma forma que ahora lo hace Fernando. Y entonces todo se torció en esa nefasta Q2.

Una de las personas con las que hablé ayer comparte conmigo cierto cariño por Felipe, más veterano, además, hasta le damos caña si hay que dársela (él más que yo, ¡lo reconozco! XD), y una de las cosas que se sacó en claro fue que posiblemente el principal problema de Felipe es que no se ha adaptado a los grandes cambios que se han producido a su alrededor. No puedo sino estar de acuerdo. Ambos opinamos que Felipe ha llevado en silencio el peso del accidente, y lo que más me convence es que el propio Felipe lo niegue. A la defensiva, se excusa en una entrevista: "¿Quién dice eso? ¿Dónde están?" Me entraron ganas de levantar la mano tímidamente...

Si alguien que lleva las carreras en sus venas admite que tiene la más leve secuela psicológica, no se vuelve a subir al coche. Pero el principal problema en este tipo de casos es que, a veces, el que ha pasado por algo así no se da cuenta. Por eso hay que negarlo y tratar de seguir adelante... aunque algo muy dentro de ti te proteja. Quizás ahí está todo. O quizás no. Sólo lo saben él y su entorno. O, quizás, sólo él. Ya he dicho muchas veces que un accidente así lleva, como mínimo, dos años para una recuperación completa (y puesto que ya he hablado de ello, no voy a entrar en más detalles esta vez): si esto se cumple en el caso de Felipe, quizás volvió demasiado pronto y se encontró con que ya nada era como antes. El lugar donde está tampoco es el mejor de los lugares para pedirle a la gente otra oportunidad: todos los ojos están fijos en cada uno de tus movimientos, y el juicio sale solo, fácil y precipitado.

Muchos me dicen que la F1 no perdona, ni espera a nadie, porque se mueve a una velocidad frenética y mueve millones y millones. Eso es algo que sé perfectamente, pero saber algo no implica que deba gustarme, ni aceptarlo sin más, no sin al menos dar mi punto de vista al respecto. Por eso tengo este blog, y por eso tengo tantísimo aprecio a todos los que están dispuestos a debatir. Siempre quiero debatir, aprender de todos, aunque no pueda enseñarles nada. Es lo más enriquecedor de compartir una pasión.

En otra conversación a varios leí que quizá lo importante no era que Felipe se quedara en Ferrari, sino que Ferrari "se quedase en Felipe". Siempre he querido negar esas paranoicas creencias, pero ciertamente, es la sensación que da desde fuera. Sólo lo saben ellos. Ese equipo inquebrantable, casi de hermanos, que forman Smedley y él, están sumidos en su propia lucha. Rob se desquicia cuando le falla, le anima cuando le ve fuerte, y como él, no se rinde ante la falta de resultados. Por eso me gusta. No porque le vea un gran "pilotazo" ni con alma de campeón (aunque 2008 no fue un espejismo), sino porque sigue ahí, luchando por hacerse ver. Lo demás ya son maneras de ver las cosas.

Felipe tiene que encontrar el camino. A veces vemos ramalazos del Felipe de antes: interesantes luchas, buen ritmo, unas buenas salidas. El camino está ahí, a veces lo ve delante suyo... y de repente se le escapa. ¿Lo conseguirá? No hay respuesta, sólo se puede esperar. Hace falta coche, un coche que no aumente sus carencias.

Lo que no se puede negar sin más es que Felipe es terriblemente fuerte: nadie que no lo sea es capaz de volver tras todo lo que le ha pasado, rodeado de una presión capaz de hundir a cualquiera. Se le escapa la fuerza por la boca porque lo sabe, sabe que no lo tiene fácil. No es fácil llevar encima el sambenito de no haber hecho podio esta temporada (aún...), el de encontrarse tanto problema de última hora en la pista, que te comparen constantemente con tu compañero, que te analicen desde fuera para ver por qué estás como estás (¡yo lo estoy haciendo ahora!)... Depende de su equipo, pero también de sí mismo, para encontrar ese camino. Han sido seis años de rumores, y sigue ahí. Eso tiene más valor del que parece.

Un compañero en esta "difícil prueba" en que se ha convertido apoyar a Felipe, ante mi poca esperanza de que la cosa cambie, ante mi convencimiento de que este deporte puede llegar a ser bastante injusto, me dijo que encontrará ese camino. Que no se puede vender esto como una derrota... aunque sea por él.

Luego nadie me podrá decir que dejé de animarle antes de verle de nuevo regresar por el buen camino.

martes, 1 de noviembre de 2011

Rachas



La actitud de Felipe en el GP de la India me divide en dos. ¡Como si ya no estuviera lo suficientemente dividida con respecto a Ferrari!

Sacando el lado lógico, no puedo aprobar la actitud que mostró con sus declaraciones. Pero sacando el lado bueno, me gusta que sea "egoísta". Aunque no vea sus errores. Sinceramente, me preocuparía más un piloto que ni se defiende. En la situación que está, no le conviene nada mostrarse débil, aunque quede como un quejica porque no tenga razón. Pero no es la manera más correcta de proceder.

En un ambiente tan cargado, el rumor de que viene Rosberg se ha incendiado de forma destructiva. Que Rosberg calle y que Mercedes todavía no le haya renovado no ayudan, más bien al contrario. Tampoco ayuda el extraño estado de ánimo de Hamilton. Aunque darle más importancia a sus peleas es vender polémica por venderla: son los dos a los que peor les va dentro de los seis primeros. Es lógica pura que choquen (aunque sea literal).

¿Es justo lapidar de esta manera a Felipe cuando este año ha tenido un coche que en su caso aumenta sus fallos y agrava sus carencias? ¿Es justo lapidarle cuando por una vez es el único responsable de un incidente? ¿Es justo echarle toda la culpa, cuando siempre que tiene un ritmo estupendo, algo externo falla?

Para mí, sería una insusticia, porque Ferrari no puede quitarse de encima toda la culpa: no han tenido competitivdad ni coche, sus pilotos no han estado en igualdad de condiciones (ojo: no estoy diciendo que no hayan tenido el mismo material)

Volver tras un accidente que casi te quita la vida. Ser segundo en Bahrein y que la gente solo tenga ojos para la nueva esperanza de Ferrari, que ha quedado primero. Ser el más odiado por una orden mal llevada.

Que la prensa especule con tu asiento siempre añade presión, pero que especule todos los días y lo haga con un piloto distinto cada vez debe ser asfixiante.

Ver que el ansiado podio no llega tampoco ayuda. El propio Felipe ha dicho que ciertamente es frustrante no ver un podio, que es difícil motivarse en esas circunstancias. Un círculo vicioso eterno, mareante.

El otro día me decían que estar en Ferrari no ayuda a sus pilotos. Y no puedo estar más de acuerdo. No en el sentido literal, sino refiriéndose a lo duro que es estar en un equipo como Ferrari, en donde ya de forma automática se espera de tí que nadie te tosa, en donde ya se espera el mejor coche del universo. En donde no se sabe si se quiere dos pilotos fuertes o un rey con su escudero. En donde todos los movimientos son estudiados. En donde cada temporada los rumores sientan a unos cinco pilotos de media. Ferrari no puede tener una mala racha, enseguida se buscan culpables. Que los otros equipos ganen no hace sino afianzar todavía más sus carencias.

Por favor, Felipe, vales más que lo que parece, vales más que unas palabras dichas sin pensar, más que una defensa ciega, más que decir y no hacer. Has pasado por todo lo que he dicho y más, te han querido echar desde que llegaste, y sin embargo, sigues ahí.

Ahora tienes que demostrarlo. Y ojalá Ferrari te de la oportunidad de hacerlo en 2012... ¡si realmente van a tener ese coche que tanto prometen!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Senna

Aviso que este post contiene pequeñísimos, ínfimos spoilers sobre la película-documental Senna. Me quedo más tranquila si lo advierto.






Me parece mentira ser tan despistada. Supongo que fue una de esas cosas que dejas para el día siguiente y simplemente se va de tu cabeza, pero es que aún no he comentado en profundidad esa maravilla de documental que es Senna.

Vi la película acompañada por unos seres queridos que me (valga la redundancia) acompañan casi siempre en esto de la F1. Habíamos dejado la reunión para el día 1 de mayo, tan señalada fecha, y por suerte no hubo nada que nos lo impidiera (ya se sabe lo rápido que se suelen fastidiar los planes por anticipado... nada menos que mes y medio por antipicado).

Fue magia desde el primer fotograma Todo era de verdad. Las narraciones, las imágenes. No es una recreación del momento, es el momento. No hay voces en off narrando, recordando, sino voces en off tal y como sonaron en los años que recorre la película. Aquella carrera de Brasil, aquella tremenda hazaña de Ayrton y los escalofríos que te recorren al ver esas imágenes en que no puede ni levantar los brazos.

En el momento en que iba a ocurrir el accidente de Donnelly, tuve que abandonar el salón un momento, y desde esa otra parte de la casa escuché el grito ahogado y el sollozo. Una de mis acompañantes había visto el escalofriante accidente del inglés con cualquiera de, aunque suene terriblemente edulcorado "nuestros niños" (nunca intentéis descifrar el lenguaje formulero entre dos fans,cambia de uno a otro). Mi reacción fue quitarle importancia porque hoy día no es como en esa época, pero por dentro se me había encogido el estómago. Ese miedo siempre está ahí. Cuando vuelva a ver la película, seguramente desvíe la mirada en esa escena.

Esa reunión de la FIA en que se oye una voz nasal y pastosa, que se mete donde no la han invitado, y todos dijimos casi al mismo tiempo "Tenía que ser Piquet"; el único momento en que cambiamos el ensimismamiento por la carcajada.

Nada es tan perfecto, y se acusa al director de dejar a Prost como un villano y a Senna como un héroe. Los que conocemos la historia, aunque sea años más tarde, no lo vemos así. Al menos, yo no. Yo no vi un villano ni un héroe, ni por un lado ni por el otro. Yo solo vi dos pilotos con alma de ganador. Un veterano y un aprendiz que quería ser mejor que él. Una historia verdadera de superación, como se han dado siempre en la F1. Puntos de vista que una vez más dependen de "de qué lado estés", más -istas que añadir a esta complicada pasión. Nada menos que la realidad, más o menos manipulada por un montaje cinematográfico, pero la realidad al fin y al cabo. Ayer comenté con un amigo que a la gente se la quiere más pese a lo que es que por lo que es en sí. Por eso, cuando sale en una conversación ese afán por desmitificar a Senna, yo meneo la cabeza con una sonrisa triste. Qué más da. Una cosa nunca quita la otra.

Era todo un espectáculo ver a Ayrton antes de una carrera. Lo que ocultaban aquellos ojos oscuros. Su mirada tenía algo. Algo extraño, que quieres desentrañar pero al mismo tiempo prefieres no conocer. Porque es casi como magia.

Cuando en la pantalla apareció el 1 de mayo de 994, el silencio se podía cortar con un cuchillo. No queríamos verlo. Sabíamos qué pasaba, sabíamos cómo pasaba, pero no queríamos verlo. No queríamos que tuviera que ocurrir. Al final de la película, todos estábamos abrazados llorando. Se nos había perdido el paquete de kleenex tras el accidente de Donnelly; al día siguiente apareció bajo el sofá-cama. Una de esas tonterías que nos entran, esa manía mitificadora que nos da con los objetos y los momentos en que los usamos, me impidió volver a utilizar los kleenex que contenía.

El nombre de Prost aparece justo antes de los créditos finales. Había continuado con la asociación benéfica de Ayrton tras su muerte. Fue el momento en que más lloré.

¿Qué más da si alguno había pensado que era "el villano"? ¿Qué importaba?

martes, 27 de septiembre de 2011

Un luchador




El otro día con intención de bromear una compañera formulera me dijo en Twitter que "Massista", sinctáctiamente hablando, era similar a "masoquista". Hoy he empezado a creer que era verdad, cuando, ordenando mi material relacionado con la F1, vi el archivo de video que contenía la Qualifying de Hungría 2009. Y lo abrí.

A veces, cuando todo se pone en contra, necesito recordar las cosas verdaderamente importantes. Necesito recordar que, pase lo que pase, la razón por la que le apoyo no es que le vea capaz de superar a los Red Bull o a su compañero de equipo 10 veces de cada 10. La razón es que es un luchador que sigue ahí, intentándolo, aun cuando todo está en su contra.

A finales de 2010, creí que en 2011 todo cambiaría, y ha resultado ser peor. Hay adelantamientos, hay más ritmo. Pero nadie lo ve, ni siquiera yo consigo darle la importancia que merece, porque no ha habido victorias. Y lo que es más, no ha habido ni podios. Irónicamente corre mejor que el año pasado, pero, ¿cómo verlo, si en este deporte sólo importan los resultados?

En 2008, antes de que él mismo se ocupara de desmentirlo, se popularizó el "Felipe no es un piloto Ferrari". Ahora, los más exagerados dicen que, por no ser, no es ni un piloto de F1.

Pero sí que es un piloto de F1, y no lo digo sólo porque tenga un contrato o conduzca un coche de dicha competición. Lo digo porque tras ese aspecto poco impresionante se esconde un genio tremendo, el genio que le hizo asaltar a Hamilton delante de las cámaras después de que este se negara a hablar diplomáticamente del problema que habían tenido. El mismo genio que cuatro años antes en Nurburgring había mandado a Fernando a donde seguro que nadie le había mandado jamás. Pura sangre caliente... y muy tocapelotas (con perdón) si lo ve oportuno.

Y también se esconde una enorme valentía. Porque se necesita valentía para correr a 300 kilómetros por hora, para lidiar con críticas que a veces son agresiones, para ignorar los diez candidatos al año que ponen en tu asiento, para no tener en cuenta que la gente te ve acabado; pero se necesita mucha más para volver a correr después de haber vivido un accidente como el de Hungría. Después de haber perdido dos días de tu vida, de desaparecer en el olvido un sábado y volver un martes, preguntándote qué haces en una cama y por qué no estás dentro del coche, que es donde te gusta estar. Donde quieres estar. Te sientes bien, aunque no sea verdad. Tu cuerpo no te puede limitar. No puede. ¿Verdad? ¿Y si te limita, qué haces? Ignorarlo, por supuesto. Estoy bien. Nunca he estado mejor. Y aun cuando no sepa por qué mi pie me impide acelerar, insistiré en que estoy bien.

Aunque siempre me ha fascinado el cuerpo humano, nunca he estudiado medicina, y no conozco muy bien qué proceso lleva una herida de esas características. Pero creo que muy pocas personas ignorarían el posible dolor, la situación de incertidumbre, y de miedo, e insistirían en que están bien. Que quieren volver a lo suyo de inmediato, que discuten con su familia por correr lo antes posible, aún cuando el espejo les devuelve una enorme cicatriz. Sólo alguien con las características de un piloto de F1 podría hacer algo así.

Se dice que, cuando despertó, Felipe preguntó quién había ganado la carrera. También se dice que, inmerso en su cabezonería, se quitaba la mascarilla de oxígeno, pero que la persona que estaba con él volvía a ponérsela. Y que Felipe le dijo que era una pesada. Era su hermano o su mujer. La versión varía. Hasta es muy probable que sea un invento. Lo que no es un invento es lo que dijo Barrichello cuando se le preguntó en el circuito. Recordemos que esto fue después de recibir un impacto que le había roto la visera y parte de su propio cráneo, para después estrellarse contra las barreras en la parte más rápida del circuito, con los pedales de freno y aceleración pisados al mismo tiempo.

"Hemos hablado, está consciente, y muy nervioso, lo único que quiere es levantarse."

Un luchador.

jueves, 26 de mayo de 2011

Till the end of time...



If there’s a God or any kind of justice under the sky
If there’s a point, if there’s a reason to live or die
If there’s an answer to the questions we feel bound to ask

Show yourself - destroy our fears - release your mask

Oh yes we’ll keep on trying

Hey tread that fine line

Yeah we’ll keep on smiling yeah
And whatever will be - will be

We’ll just keep on trying

We’ll just keep on trying

Till the end of time

Till the end of time

Till the end of time


(Queen: Innuendo)


Imagen: Ferrari.com newsletter

lunes, 23 de mayo de 2011

De Ferrari, Felipe, Fernando, el forofismo y otras efes, de Vettel y otras paridas mentales

Se avecina uno de mis tochos tan habituales en tiempos de crisis roja (reconocedlo, los echabais de menos; vale, no, yo tampoco...). Tengo Alonsistas acérrimos entre mis lectores y no quiero ofenderlos, para nada, de hecho ninguno de ellos está reflejado aquí, así que prefiero curarme en salud con esta aclaración.



Sinceramente, me da igual si me gano enemigos con esto. Solo digo lo que pienso y no me estoy metiendo con nadie: solo rebato sus opiniones.

Pero este fin de semana oir la retransmisión ha sido especialmente cansino. "porque en manos de Fernando, blablabla..." "Porque comparadlos, blablabla..."

Mucha gente me dice que la cosa se simplifica en esto: para mucha gente, el compañero de Fernando es el enemigo. Es el enemigo si es débil y es el enemigo si es fuerte. Cuando le pasa, porque le pasa. Cuando no le pasa, porque no le ayuda. Porque es un paquete y Fernando es mejor, y lo que necesita es un escudero (joder, como cansa ya).

Decidme si una persona que se juega la vida, que conduce el mismo coche, que se enfrenta a las mismas cosas, se resigna a ser la sombra de otro. Y menos un subcampeón, alguien que se lo ha ganado por sí solo aunque a muchos no lo quieran reconocer o no lo vean.

Ya, ¿y qué? ¿Es necesaria tanta comparación de las que hacen sangre?

Es que a eso vamos. El error está en las comparaciones: siempre son odiosas.

Pero ya que queremos comparar...

Pat Fry dice que no se explica de dónde se sacó Fernando esa vuelta en la qualyfing de Montmeló. Felipe también hizo una vuelta impresionante en Singapur 2008, una vuelta que tampoco pudieron explicar en el equipo: simplemente se quitaron el sombrero. Con esto no intento enfrentarlos (¡yo, enfrentarlos, que tengo el corazón no dividido, sino repartido, y por eso "sufro" tanto!), sino demostrar que no es tan malo como muchos quieren hacer creer, y que no está en Ferrari por razones económicas. Curiosamente de Fernando muchos dicen lo mismo por el tema Botín y demás...

Anda, si al final sí que podemos compararlos y todo, aunque por otros motivos: ambos tienen un sector que les odia a ciegas y un sector que si bien no es a ciegas tampoco es que los adoren...

Claro que uno de esos sectores le silba a todo lo que se mueve, visto en Montmeló. Lo considero lamentable, y lo siento si alguno de por aquí lo hace, no es a su persona, sino al hecho en sí. Si dicha persona se siente a gusto consigo mismo haciéndolo, adelante. Igual pueden encontrar lamentables mis opiniones, pero no las cambiaré, igual que ellos no dejarán de silbar. Lo cual no me impide repetir que me parece lamentable. No importa en qué dirección vaya el forofismo: siempre estropea el deporte.

Y por eso yo pido disculpas si alguna vez, en el calor de un mal resultado, he podido parecer una forofa.


Y hablando de forofos (siempre relaciono ambos conceptos), lo siento, pero encuentro de un prepotente increíble que los pilotos de Red Bull se puedan permitir el lujo de ver cómo clasifican desde boxes los demás. Ojo, que no los estoy llamando prepotentes a ellos. Sólo digo que es impresionante cómo se ríen de los demás equipos, que solo se pueden aventurar a sacar teorías y teorías y teorías... a cual más extraña, a saber cuántas hechas para despistar...Y aun así Helmut Marko, que me cae como una puñalada en un ojo, tiene los cojones de insinuar ... ¡que len Ferrari les espían! ¡Como si no tuvieran bastante ya con su coche de feria!

Forofos..

Una vez defendí, educadamente, a Felipe de unas risas malintencionadas hacia él, su talento inexistente y comentarios acerca de que el muellazo le había dejado tonto. Opiné que no era justo pensar eso. Me llamaron algo que me ofendió. Me basta pensar en las lágrimas de su mujer embarazada y que podría estar muerto para que me hierva la sangre y no me pueda contener, y para colmo, me insultaban a mí... así que fui débil, entré en el juego y no fui educada por una vez en mi vida. Acabé yo como la provocadora. Por suerte no era verdad.

A varias personas que conozco las llaman antialonsistas por no nombrarlo si hace una buena carrera. No importa si lo estabas pensando, como no lo nombres, ya eres antialonsista, igual que si apoyas a Hamilton, a Vettel, o le buscas un fallo a Fernando. Yo soy más de pensar que si eres fan, lo eres para todo y le dices de todo cuando tienes que hacerlo. Qué curiosos son los puntos de vista.

El otro día por el Tumblr nos insultaron a mí y varias personas que nos habíamos quejado de que siempre ganase Vettel. No nos quejamos de Vettel. En ningún momento nos metimos con Seb. Posiblemente muchas de nosotras andamos bastante quemadas con el hecho de que nos morimos por ver a Felipe y a Fernando ahí arriba, vale, y que queremos más emoción y que nos aburre que siempre gane el mismo, vale.

Pero no es por Seb. En 2004 era Schumacher, en 2009 era Button... Solo queremos competividad. Y a Seb, un enorme olé, porque está demostrando que tiene talento y no solo coche, que si está ahí es porque lo merece.

Y volviendo a Felipe... no está poniendo TODO de su parte, estamos de acuerdo, pero tampoco es que todo lo que pasa afuera ayude... Son tantísimos factores, que no se puede decir "es-malo-buuuh-que-lo-echen" y ya está.

¿Y si no es que Ferrari esté cayendo en picado, sino que los demás son demasiado buenos?

...

Claro que el pesimismo nos puede cuando vemos que McLaren sí espabila y que hasta Mercedes les pisa los talones en algunas carreras...

En fin, volviendo a Felipe... Que yo sepa, es el mismo piloto de 2008: miden lo mismo, tienen la misma cara (solo ha cambiado en una desafortunada cicatriz y menos pelo), mismo equipo, uniforme, ingeniero, fisio, manager, familia (y uno más), mecánicos...

No sabemos qué pasa por su cabecita, eso es cierto. Pero en Ferrari lo renuevan por algo, no por mantener intereses económicos en Brasil y blablabla, como muchos dicen. Estoy segura de que ellos saben cosas que nosotros no sabemos. Fernando también, por eso renueva aun si le espera un año duro de nuevo, porque sabe que llegarán los resultados.

Por eso, y aunque peque de ilusa, inocente, buenaza, de lo que sea, la solución es tan simple como esta: cariño y confianza. Felipe necesita ver que en Ferrari se le quiere y se confía en él. Es muy fácil decir, pero pocos pilotos han arriesgado en apenas dos años lo que él: un mundial, su vida y su rol, al ponerle de compañero al piloto con más talento de la parrilla.

No sé si es cuestión de psicología, no sé si son, de nuevo, las ruedas; no sé qué está pasando, pero Felipe necesita un empujón. Y no hacia fuera del equipo, como muchos se llenan la boca. Recordemos todos el caso Badoer o el caso Fisichella. Se supone que conocían el coche y aún así nunca entraron en puntos. Y quieren meter a alguien que ni ha probado el coche "porque cualquiera lo haría mejor que Felipe". Ole. Así, como quien enciende la Play y juega un ratito.

Es que no es tan fácil. No es tan fácil como meterse en el coche y correr. Y menos en un Ferrari que se ha revelado como inconducible.

¿Temen lo que digan? ¿Qué va a temer un equipo con Fernando en sus filas, que con un coche ganador arrasaría? Si tanto miedo le tienen al qué dirán, que se lo hagan mirar, porque ningún GRAN equipo se deja influir por las habladurías, sino que demuestra con hechos lo que vale, y ayuda a sus pilotos a hacerse valer.

Han estado seis años con él y saben lo que es capaz de hacer. ¿Por qué no le ayudan a sacarlo todo de nuevo fuera, toda esa furia, todo ese talento? Cuando el coche esté en condiciones, veremos preciosas luchas si a ningún iluminado se le ocurre soltar una inoportuna orden de equipo.

Felipe, te diré tres cosas.

Si es por lo del mundial, ya es hora de hacer borrón y cuenta nueva. Quedaste como un señor y callaste muchas bocas.
Si es por lo de la vida, no es culpa tuya, pero muchos te pueden echar una mano para cerrar esa puerta.
Si es por lo del rol, lejos de achicarte en pista demuestra que no eres ni serás el número dos de nadie, si no un compañero que resulta incómodo ;-)

Felipe, no sabemos que te pasa. Pero siempre estaremos contigo. Y muchos confiamos que en Ferrari también lo están.

Como dijo el mismísimo Fernando y como nos recordó este fin de semana en el Tumblr una compañera de fatigas en esto de apoyarte, no tienes que demostrar nada a nadie.



martes, 3 de mayo de 2011

Una patada en el culo

Hoy he llegado a clase de Lengua Española y mientras empezaba la clase abrí el Twitter para ver qué había de nuevo… encontrándome como muchas veces con un nuevo rumor, surgido del hogar formulero en que me han acogido con cariño, pero originalmente procedente de “una prestigiosa publicación” (las cuales a veces dejan en entredicho el adjetivo que se les atribuye).

Patada en el culo para Felipe por enésima vez (sinceramente, perdí la cuenta hace tiempo). Sólo faltaba Nico Rosberg por quitarle el puesto. A este paso, Ferrari necesitará cinco coches (desde aquí me parece oír a Montezemolo soltando una eufórica afirmación, los ojos convertidos en símbolos del euro).

Así que al final me he venido al blog, donde puedo verter por derecho propio lo que se me pase por la cabeza. Y aprovecho para añadir: quiero que se me dé la razón si se considera que la tengo, o que se me rebata si no la tengo. Pero no quiero que sea “porque soy fan de Massa” y llevarme la contraria “me pueda herir de muerte”: no es verdad. Siento si doy esa imagen, pero no es verdad. El día que Felipe sea doblado, llegue último, o repita el 2010 sin excusas de peso, no me quedarán argumentos, solo el cariño y el apoyo, que nunca se irá, y faltaría más. Y no le condenaré, sino que recordaré lo que pudo ser y no fue, y lo que puede llegar a ser.

Eso de inventarme las cosas para defenderle no va conmigo. Yo intento argumentarlas.



La pregunta es obligada.

¿Por qué siempre él? Aunque al pobre Webber está a punto de quitarle el puesto a piloto más echado si creemos a la prensa… No me meteré en eso de momento. Aunque podría...

...

Dadme unos días ;-)


En la conversación mantenida por Twitter con los colegas formuleros, quedó claro que lo de Webber a Ferrari es algo bastante inútil: (IRONY ON)¿para qué poner a Webber si ya tenemos al número dos por excelencia, que es Felipe? (IRONY OFF)...


Y también, ¿alguien sabe lo que es subir al equipo a un probador, al que le harás un favor dándole la oportunidad de que crezca como piloto, en vez de humillar a uno que lleva años corriendo y se ve desterrado al papel de escudero?

Ya sabéis lo que opino de lo de ser escudero, por supuesto. Y no cansaré a nadie repitiéndolo.

Pero siempre él. Ni cuando rinde y está demostrando que se merece quedarse donde está, le dejan de meter en las quinielas como el siguiente piloto en recibir una patada en el culo.

¿Alguien conoce el cuento del pastor y el lobo?

Vamos, que cuando todos los años “le echan”, ya no cuela.

Cuando ganó en Turquía 2006, muchos expertos dieron por hecho que le sustituiría Kimi, que el finlandés sería el compañero de Schumacher. Pero este se retiró y ya todos sabemos qué pasó después.

¿Por qué siempre él? ¿Es por su aspecto poco imponente? ¿O la casualidad de que siempre le toca ser eclipsado por un campeón del mundo? Porque que nadie me diga a estas alturas que es un mal piloto y su puesto ideal es en coches de segunda o tercera: todos sabemos que no es verdad.

Si este año estuviera siendo como 2010, tendría que agachar la cabeza y asumir que le echen: si no rindes es de esperar y no será el primero al que le pasa. Por supuesto. Pero de momento, desde mi punto de vista, no ha dado razones claras: 2010, ya me he cansado de repetir, para mí no cuenta por muchos motivos que no volveré a repetir por riesgo de convertirlos en la clásica excusa barata.

La gente olvida de inmediato que el contrato acaba LEGALMENTE en 2012, y sí, todos sabemos que eso no significa nada, pero su actuación ha dado un giro de varios grados comparada con el año pasado. Todavía hay muchos factores: Red Bull vuelve a dejar a todos atrás, McLaren le pisa los talones, y en cuanto a Ferrari, el coche no tira ni para Fernando, que ya es decir. Apenas llevamos cuatro carreras. Queda mucho por ver. Pero Felipe, pese a no haber pisado podio, está infinitamente mejor que el año pasado con dos podios en su haber a estas alturas.

Y aun así…

¡Qué digo, si ya le quisieron echar en pretemporada! ¡Y también en 2006, cuando solo llevaba cinco meses en Ferrari y ganó su primera carrera! ¡Y en 2008, apenas empezar el año antes de que hiciera lo que todos sabemos que hizo! ¡Y en 2007, y en 2010…!

Se tendrá que ir alguna vez, como les ha pasado a todos, y cuando llegue ese día, le apoyaré vaya a donde vaya. Pero como fan (y aunque no lo fuera, como persona que le respeta al menos un poco), espero que sea cuando ya no tenga nada más que dar. Y no de una patada en el culo.

Casi siempre, el detonador de dichos rumores es el patrocinio. Sí. Felipe a Red Bull para impulsar la bebida energética en Brasil. Con dos cojones latas.

No el pilotaje, el deporte, el valor, las carreras.

El patrocinio y el dinero. Una jodida bebida energética. Y me da igual los millones que de.

Asumo que es lo que hay, lo cual no implique que me guste.

Solo quiero decir una cosa.

El dinero fue lo que hizo que se corriera en Imola pese a la muerte de Ratzenberger y el accidente de Rubens Barrichello. ¡Oh!, ¿qué dirían los patrocinadores si se suspende?

Y para nada he querido trivializar el tema: ha sido el ejemplo más evidente que se me ha ocurrido.

Igual estoy perdiendo el tiempo si considero que la F1 es un deporte.*



*Por supuesto, me refiero a deporte como “competición”. Sería irónico que yo dijera que no lo es físicamente hablando, con todo lo que me gusta el tema.

jueves, 31 de marzo de 2011

Todavía es pronto, y aunque no lo fuera

Meterse ideas en la cabeza es malo, muy malo. No importa el tipo de idea que sea. Se asienta ahí, en lo más profundo de la mente, ahí donde nunca haces limpieza. Te dices que es una tontería, te das mil de motivos para no volver a sacarla fuera, pero no lo consigues, te ataca en momentos de flaqueza.

Lo atacan todo. La vida diaria, la sentimental, el trabajo. Y las pasiones, que es a donde quiero ir a parar.

Sólo ha pasado una carrera, es pronto, como bien dije en otro post. Pero no puedo resistirme a sacar fuera todo lo que pienso sobre lo que durante estos últimos años ha sido mi piloto y casi mi prioridad (aunque esta siempre será el deporte).

Es la tónica de los últimos meses. Lo entiendo, pero es que no me nace decírselo a nadie, aunque quede doblado en todas las carreras. Sé que me repito demasiado para que cualquiera no ponga los ojos en blanco o menee la cabeza y que ya tengo un pie en el límite de no tengo una idea, sino que la idea me tiene a mí... Pero yo soy incapaz, porque ocurrió algo en 2009 que nunca me hará ver las cosas de otra manera, algo por lo que nunca sabremos.

Todo esto viene a raíz de un consejo que me dieron: antes de meterte en broncas que no llevan a ningún lado, usa tu blog.

Hoy he tenido motivos. Una noticia muy posiblemente inventada de la que no se ha hecho eco nadie más, creada para difamar, como siempre, para desequilibrar al equipo. De las que salen varias veces todos los años, vamos. Permitidme que no le de publicidad.

Llamarlo paquete está de moda. En realidad siempre lo ha estado, pero ahora más que nunca. Están en su derecho, por supuesto... Y yo en el mío de decir que lo encuentro y siempre lo encontraré injusto. Tanto como decir, por ejemplo, que tal dibujante no volvió a ser el mismo desde que se rompió todos los dedos de una mano.


Y no le estoy quitando toda la culpa a él y dándosela al accidente, sólo digo que nunca podremos saber qué hubiera pasado de no haberse producido. Y no me importa eso de "pero es que con lo que cobran tienen que tener un nivel". No hablamos de trabajos, ni de responsabilidades, sino de personas. No quiero decir que si ha perdido nivel debería quedarse, porque entiendo que si no rindes debes irte, es lo lógico aunque sea duro...


Y no vale un "pero ha tenido tiempo para recuperarse"... Organismos hay uno por cada persona, y no todos son iguales. Algunos no se recuperan. Tan simple como eso. Y añado: a veces, un golpe psicológico es peor; a veces, esos ni se curan. Pues combinarlos puede ser demoledor. No importa cuán preparado estés para afrontar cualquier tipo de golpe. A veces tu organismo no quiere responder.

A veces no vuelves a ser el que eras.

Pero, ¿es ese motivo para machacar de esa manera a alguien que ha perdido nivel sin ser completamente su culpa, cuando ha sido todo un cúmulo de cosas?

No.


Un amigo formulero me comentó algo que me llegó: que yo al menos podía disfrutar de mi piloto en pista, porque el que él admira no estaba en estos momentos.Hablo de Kubica, por supuesto. Y me sentí terriblemente egoísta. Yo tengo suerte. Tengo que estar orgullosa de que siga corriendo, intentándolo, aunque no lo consiga. Pero está corriendo. Por el simple hecho de estar corriendo, puede volver a ser el que era.


Luego a otro le comenté, llena de las ideas pesimistas de otra gente, que no veía a Felipe de nuevo ganando una carrera. Y él me respondió que nadie se esperaba a Petrov en el podio, pero allí estaba. La idea llegó a mi mente con una claridad pasmosa: ¿cómo se puede afirmar rotundamente que una cosa no va a volver a pasar?

Otro me dijo que alguien que le hace caso a esas críticas no estaría ni corriendo. También me dijo que si dejo que estas cosas me "debiliten" perderé mucho como fan.

Y tantos otros que me dejo por el camino, y que harían este post muy largo...

Nunca me faltan consejos. Pero yo parece que no aprendo...

Felipe, no importa donde acabes. Estar ahí corriendo ya es todo un logro mayor que ganar una carrera o ganarte tu sitio en Ferrari por más tiempo. Así de claro.

Le voy a apoyar igual aunque se cumplan los peores pronósticos y acabe en un coche no ganador, (algo duro, muy duro, para un piloto que está a punto de cumplir sólo 30 años, y frustrante para sus fans). Porque supe que era un ganador no cuando calló bocas en 2008 haciendo podio tras podio, ganando carrera tras carrera, ni cuando atravesó la meta en Brasil para ser campeón durante menos tiempo de la historia; sino desde el día en que le vi salir del hospital, rodeado de cámaras, magullado pero sonriente. Una semana antes todos estábamos pensando que no volvería a correr.

Lo que está claro es que nadie me podrá quitar ese sentimiento especial cuando llegue el momento en que le vea en lo más alto del podio, mientras el himno de Brasil suena por megafonía.

Porque todavía es pronto. Y aunque no lo fuera.

Para mí ya es un campeón.




Pido disculpas por resultar repetitiva. Aunque sea mi blog, vosotros sois mis lectores, y os lo debo todo.

Aviso que no he intentado criticar a nadie, porque nunca se me ocurriría atacar a la gente por opinar, y si algún día llego a hacerlo, me disculparé, porque todos nos podemos cabrear. Solo doy mi punto de vista. Solo soy una fan que hace lo que cree correcto.

Besos.


PD-Poniendo este post ahora me arriesgo a que mañana se llene de posibles falsas-noticias, que es 1 de abril, y fijo que saldrá más de una...

Una muestra de cómo podemos llegar a arriesgarnos los fans ;-)

sábado, 8 de enero de 2011

Mi ojito der... izquierdo


Tras soltar la pregunta al aire en Twitter, lo pongo por aquí, que para eso es mi blog...

Y el juego de palabras tan bonito que me ha quedado en el título ;-)


A veces, mirando aquí y allí, me encuentro con blogs, comentarios, foros. Y no es la primera vez que lo leo: mucha gente opina que Felipe no ve bien por el ojo izquierdo, ese que quedó afectado tras el (maldito sea) accidente.


Curiosamente no es un tema que haya salido "a la luz pública", es decir, más allá de las opiniones de los aficionados. La prensa solo se ha hecho eco de sus fracasos y escaso rendimiento, pero muy pocos han dado explicaciones...



Volviendo al tema: permitidme que lo dude. Nadie en su sano jucio dejaría correr a un piloto cuya visión es defectuosa. Que en todo el año solo haya tenido un accidente (Japón, y por una salida de lo más caótica) es una prueba. Me parece que es algo que en un año hubiera quedado más que claro, se hubiera notado en un periodo de tiempo tan largo. Una cosa es lo que quiera él, otra es lo que decidan los mandamases, y está claro que no le pueden dar un "sí": no solo se pondría en peligro a sí mismo, pondría en peligro al resto.



Claro que luego recuerdo este año, a veces enrabietado, extraño en ocasiones, otras perdido. Pasando la pena negra para adelantar. Y este año siempre me ha parecido ver algo raro en su forma de mirar, algo que no estaba antes. Pero ni caso, mi subjetividad me suele jugar malas pasadas. Siempre lo podemos achacar a algo mental, ¿no son los ojos, después de todo, el espejo del alma? En eso sí podemos considerarlo ligeramente falto de vista este año...


Y contagiada por la
paranoia, intento convencerme de lo que el sentido común me dice, que no puede ser... Felipe pasó los test en su día, tanto en el hospital donde estuvo, como los de su médico personal, y los de la FIA (los primordiales), y estoy segura que los de Formula Medicine también le hicieron una buena revisión.


Y ya dejando el tema de lo posible o lo imposible, no me parece un tema sobre el que se pueda trivializar o bromear... Claro que yo peco de ser una persona cuya sensibilidad se hiere facilmente.


De todos modos esto no es nada comparado con las perlitas que he llegado a leer y que me ahorro...


Besitos a todos.

domingo, 2 de enero de 2011

Año Nuevo, deseos de Vida Nueva


Gracias a todos los que me habeis deseado felices fiestas y año nuevo. Os deseo lo mismo, si cabe, multiplicado por diez ;)

Siento no haber hecho algún post al respecto, pero en lo personal ha sido un fin de año y comienzo de otro bastante complejo (nada grave, sólo muchas cosas que hacer) y no he tenido un momento para pasarme por aquí.

¿Qué deseo para 2011?

Creo que voy a ser cauta y no voy a esperar nada. Las ilusiones truncadas desilusiones de 2010 todavía me duran, y seguro que no soy la única, cada uno con las suyas, por supuesto. Ni siquiera tuve ánimos de venir a celebrar los resultados de Felipe con los Pirelli, aunque me echase a llorar de alegría al leer el titular *. No tuve ni ganas de venir a criticar algunos comentarios que decían que vaya momento para ser rápido, como si fueran los mismos neumáticos. En fin.

En lo formulero sobra decir que ha sido un año duro para una servidora por más de una razón, porque mi Felipe no ha tenido suerte, por las cosas tan injustas que le han pasado y le han dicho. Por cómo lo negativo llegaba a comerse a lo positivo la mayoría de las veces. Por la hipocresía, el trato de favor, la paranoia surgida del descrédito. Por las decisiones que resultaron ser errores, esas que fueron tomadas bajo presión y que provocaron ríos de tinta. Por la igualdad proclamada a gritos sólo cuando interesaba, porque si no, se pedía a voz en grito el caballero con su escudero fiel.

Pero no todo va a ser malo, y aprovecho para agradeceros una vez más todas las palabras amables y de consuelo, comentarios y, por qué no, llamadas de atención que me habeis brindado este último año. Por molestaros en leer posts kilométricos. Por las veces en que pudimos llegar a creer en el tercer campeonato gracias a Fernando. Por las ganas de seguir luchando suyas y de Ferrari.

Lo que es seguro es que en 2011 estaré ahí, al pie del cañón. Contra viento y marea. Contra las injusticias, siempre y cuando tenga con qué rebatir. Celebrando las victorias y lamentando las derrotas. Celebrando, ante todo, el DEPORTE.

Porque para eso estamos los fans.


* Al llegar el momento de conectarme para ver cómo fueron los primeros tests con los Pirelli, pensé: no caerá la breva de que aparezca el nombre de Felipe como el más rápido. Simplemente, esa idea me vino solita a la cabeza. Y así fue.
Pese a los comentarios malintencionados que no tardaron en hacerse eco, ese día no hubo quien me borrara la sonrisa de la cara ;)

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Antes que nada...


No tardaré demasiado en poner alguna entrada con mis impresiones de lo que ha sido el año, pero antes de planearla (y sacar tiempo para ponerla) me gustaría decir una cosa que considero importante.

Quiero pedir disculpas. Disculpas por si alguna vez he ofendido sin pretender (porque seguro que pretendiendo no ha sido) a alguien que haya leido mis posts. En esto de opinar y comentar es muy fácil cruzar la línea de lo que estás comentando u opinando y acabar arrepintiéndote de las maneras o argumentos que das. Así que me parece importante decirlo, y si este año he ofendido a alguien mientras intentaba dar mi visión de las cosas, ruego que me perdone :-)


Y es que ha sido un año... curioso. Empecé ilusionada y acabé quemada, tanto, que fijo que he confundido peras con merinas y he dicho cosas que no debería, sobre todo en lo relativo a "mi protegido" (que joder... acaba de terminar la temporada y aún tengo que soportar rumores de destitución sólo porque a un manager le parece divertido para darle publicidad a su piloto). Creo que no tendré más remedio que nombrar el tema en mi resumen, pero si necesitábais una razón para mis bastante frecuentes subidas de tono, la teneis ahí: que estoy quemada.

martes, 28 de septiembre de 2010

Coraçao valente, coraçao fragil





Hoy no me hagáis mucho caso: la tranquilidad y el malestar van por rachas, y todo esto se me ha juntado con una época complicada (no por nada especialmente grave, tranquilos, sólo que todas las cosas han venido juntas). Quizá por eso me lo estoy tomando tan mal. O quizá no, quizá me lo iba a tomar así de todas maneras. Si me conozco bien, es la verdad.

Este es uno de esos posts que divide al que lo escribe en dos. No me refiero a la longitud, sino a que hay motivos para publicarlo y motivos para no hacerlo. EStos últimos pueden conducir a varias cosas, ninguna buena: primero, a que se me malinterprete; segundo, a que pierda lectores por, hablando en plata, ser una plasta de las que hacen época; y tercero, a que la gente empiece a pensar que lo mío es casi una enfermedad. Otro problema es que cuando te repites más que el ajo la gente deja de tomarte en serio porque interpreta tus argumentos como berrinches, y al final más que defender una causa lo que haces es empeorar la situación. No sé si ya estoy sobrepasando esa línea, o simplemente debería importarme un bledo porque en mi blog escribo lo que me apetezca... Y creedme, si no encontrara motivos, no estaria siempre dándole vueltas al tema. Por si fuera poco, es posible que me gane algunas antipatías (así es el forofismo, es muy fácil que te llamen pro lo que sea o anti lo que sea si un día te pones especialmente mordaz). También es terriblemente fácil caer en un foso de autocompasión y dejarse llevar por lo chulas que quedan las cosas escritas, qué bonito todo y qué dramático, qué artístico.

No penseis que estoy convirtiendo a Felipe en una víctima. Solo expreso las cosas como yo las veo, y por lo tanto, la culpa es toda mía. Pero supongo que vale la pena correr el riesgo.


Y por favor, que nadie se tome todo esto con lo que hoy os voy a aburrir que voy a decir como una verdad, que nadie piense que este deporte es siempre así, porque una persona que esté especialmente susceptible por algo en concreto puede llegar a montar un drama por una mota de polvo. Por todo ello que dije antes no me esperaré demasiados comentarios en este post, pero simplemente me apetece compartirlo con vosotros, porque muchas veces me basta leeros para sonreír, para darme cuenta de que no vale la pena "sufrir" tanto por una cosa, para hacerme ver que voy por mal camino.


A por ello.



Pasada la euforia de Monza y Singapur, el regreso de Ferrari, las posibilidades cada vez mayores de Fernando de ganar el mundial y la vuelta a la competitividad (excepto por Singapur) de Felipe, ya se puede pensar con más frialdad. Y hay no una sino varias ideas que me rondan la cabeza, que por desgracia no son nada positivas... En mi último post sobre el tema criticaba que era una forma de ver las cosas un tanto "mezquina" destinada sólo a destruir al piloto brasileño. Pero ahora, quizá en un momento de más debilidad mental, lo veo como una posibilidad remota, pero posible, y por lo tanto, aterradora.

Es curioso el mundo de la F1. El mismo motivo que hizo que mucha gente se quedara encantada con él en 2008 está llevando este año a muchos a verlo como "el enemigo". Claro que para cierto sector nunca fue un favorito, solo era el único capaz de hundir en la miseria a Hamilton. Así de claro lo digo. El otro sector tiene todo el derecho del mundo a cambiar de opinión cuando algo les toca la moral, por supuesto. Por suerte o por desgracia Felipe es una persona capaz de provocar ese nivel de bipolaridad entre la afición. Están los que le aprecian por su familiaridad y sus ganas de hacerse valer, porque en algo coincidimos todos: conociendo sus limitaciones, es el piloto que más ha evolucionado desde que entró en la F1 hasta ahora. Luego están los que le detestan por sus momentos de enajenación y ni se preocupan de ver sus cosas buenas. Y permitidme convertirlo en tripolaridad añadiendo una tercera: los que le apreciamos pero tememos sus momentos de enajenación.

Cierto convencimiento de que, por venganza, querrá acabar con las opciones de su compañero a toda costa ha llevado a muchos a darle un suspenso en Monza. Y sin embargo a otros nos parece que estuvo magnífico. A esos que le apoyamos y llevamos todo el año esperando una actuación mejor, cuando llega parece que se queda en nada. En fin.



Felipe salió de Singapur dolido porque pudo haber estado más arriba. Por eso, cuando un periodista le hizo cierta pregunta, respondió como respondió.


A mí me tocaría las pelotas, con perdón. Porque si un día digo que matemáticamente aspiro al título, (porque es verdad, y vete a decirle a un piloto que no aspira a las victorias: dejaría de correr, y con razón) me tachan de iluso y prepotente, que parece que no me de cuenta de que lo he perdido y ahora solo tengo que ayudar a mi compañero. Pero cuando digo, que ya reconozco que no tengo nada que hacer, entonces me dicen que me rindo demasiado pronto y que soy un cobarde sin energías. Por eso entiendo que Felipe perdiera la paciencia. Por eso entiendo que respondiera de malas maneras al periodista, que le dijera que ese tipo de preguntas se las podría responder él mismo, y que está más que claro que ya no aspira a nada. De nuevo nos persigue el cuento del burro.

El pobre ha tenido la "mala suerte" de ser compañero de quien es y se le pide que se ponga a su altura de inmediato, algo injusto. Así de claro. Yo nunca tengo necesidad de compararlos. Entiendo que uno se haya mostrado más competitivo que el otro. Lo que no entiendo es que eso sea motivo para descalificar al otro. Creo que a los que me llevais leyendo durante el último año no les hace falta explicaciones porque ya me conoceis, pero insisto: jamás saldrá de mí una crítica feroz y destructiva hacia nuestro Fernando. Una cosa es él, otra es cómo le trata la gente y que algnos sientan la necesidad de machacar todo lo que le pueda "dificultar" su ascenso a la gloria. Como he dicho miles de veces: ni que a Fernando le hiciera falta. Sin embargo, últimamente me está costando separar las dos cosas, y no estoy orgullosa de ello. Si alguien me hubiera dicho hace dos años que iba a poner Fernando y culpa en una misma frase, me hubiera reído a carcajada limpia. Cómo cambian las cosas. Ahora mismo, tal como me siento, y pese a que hace dos años me encantaba verles juntos, no soportaré ver a esa ansiada pareja Kubica-Fernando. Que es infantil, lo sé. Me estoy convirtiendo en lo que más odio. Ahora es muy fácil que muchos me metan dentro del grupo de los antis, pero qué le voy a hacer. Sé que no es verdad, sé que no es lo que siento de verdad, y eso basta.


Lo que es triste es que casi no encuentro a nadie neutral. Y por favor, que no se me ofenda nadie, porque nada es blanco o negro, he encontrado opiniones ricas en matices de gris, y son tan respetadas como las que son negras o blancas. Lo que voy a poner ahora de ejemplo es el extremo, que existe, porque lo leo continuamente desde que empezó el mundial. Los que van sólo con Fernando dicen que Felipe es un paquete, que está acojonado y que le está poniendo en evidencia, que va a vengarse no dejándole ganar y que es un perraco egoísta. Los que van sólo con Felipe proclaman que Alonso está en Ferrari por intereses del banco Santander y que Botin no quiere que gane nadie más, que le importa tres bledos Felipe y su integridad y que es el principio de su fin.

No existe exactamente un culpable, y supongo que eso es lo peor. Todos queremos alguien a quien echarle las culpas. Pero esto es algo demasiado complicado. Este mundo es terriblemente competitivo, los pilotos por muy preparados que estén son personas, con rachas buenas y malas. Como personas que son, a veces les sobrepasan las situaciones que viven. El problema es que en tu trabajo a lo mejor te dejan cogerte la baja. En la F1 te echan. Es así de divertido.


Nunca dije que fuera a ser fácil apoyar a los dos, de hecho, la gente me lo recordaba mucho. Pero ¿por qué iba a tener que elegir? ¿Qué necesidad había para ello? No es el hecho en sí, sino cómo lo sobrelleve yo. Y no ha sido de forma positiva. he pasado de tener muchísima ilusión a perderla poco a poco. Lo que me lleva a pensar de una forma tan "destructiva" es que las únicas cosas que se han ido cumpliendo han sido casi siempre las negativas. Una parte de mí me pide que sea un poco más positiva porque las estadísticas no lo son todo, y dos de esas cosas no se cumplieron: un castigo de la FIA que incluyera el despido de Smedley y una tensión imposible de aguantar entre los dos pilotos (y al menos públicamente, no se ve nada de eso).

Esto no está yendo a mejor, sino al contrario. Por eso cuando en Monza tuve esa victoria, los dos ganando sin presiones, corriendo lo mejor que pudieron, quise atesorar ese momento, porque sabía que no duraría. No soy pesimista, solo soy una optimista harta de que se le destrocen las ilusiones.



Parece que desde que Felipe espabila y saca esa fuerza que a veces le sale, una oleada de "bah" recorre la opinión general, buscando tres pies al gato para decir que "no no, Fernando lo hizo mejor, Felipe lo que pasa es que tuvo suerte de que abandonaran cien coches". ¿Temen que realmente acabe poniéndose a su altura o se lo pasan bien machacándole y ya está? ¿Y qué hace esa gente pidiendo a Kubica si lo que desea es que Fernando tenga un escudero? Pues no lo entiendo, porque menudo es el polaco.

La libertad de opinión es uno de nuestros mayores tesoros, pero cuando se leen cosas del estilo "ni le cojo en la Play de lo malo que es", pues uno no sabe qué narices pensar. O la portada de un periódico que clamaba que Felipe estaba afeando una victoria de Fernando tras la polémica de Alemania. Por dar donde más duele, y luego echar pimienta si aún te quedan fuerzas para quejarte. Incluso he llegado a oír que el cuarto puesto de Felipe en Monza no hacía sino poner aun más en evidencia el fracaso de Fernando. Si llega a pasar al revés, JAMÁS oiríamos una afirmación así. Eso seguro. Y bueno, otro tipo de comentarios que mejor me ahorro y que rozan el límite de lo considerado moralmente aceptable.

NO sé, yo creía que si eres fan de alguien o algo, se le apoya en los malos momentos, no se le critica de forma destructiva en el país donde supuestamente le querían tanto ni se dicen cosas del estilo "menudo ejemplo le va a dar a su hijo". Vamos, que hay algo en el cuadro semántico de "fan" que no me cuadra.

Aún siendo un tema delicado, pido comprensión. Creo que a ningún otro piloto le ha cambiado tanto la vida, tanto personal como profesional, en tan poco tiempo. Pasó de que ya no la F1 sino la vida le diera una segunda oportunidad, a estar en un segundo plano porque todo un campeón llegó con promesas de gloria bajo el brazo. Y tuvo la mala suerte de no poder dar la talla a su lado. Nunca sabremos si ese escaso rendimiento (que por suerte parece que está volviendo) ha sido por posibles secuelas de su accidente, con lo cual debemos liberarle de toda culpa consciente. Si ha sido así, ¿cómo se debe sentir alguien que quiere y cree que puede, pero que de repente no puede? No estoy echándole toda la culpa a su "convalecencia", pero tampoco dejo de echársela. Porque la realidad es que nunca sabremos qué hubiera pasado si ese muelle no se hubiera soltado del Brawn. ¿Estaríamos viendo la situación de Red Bull pero en Ferrari o todo estaría igual? Nunca lo sabremos.

Ya he dicho muchas veces que, en el mundo de la F1, si no comes, te comen. Los pilotos, incluyendo a Felipe, están preparados para afrontar la presión. Pero también son personas, y por mucho entrenamiento que tengan, cuando el destino te da varias sorpresas seguidas, unas malas y otras buenas pero todas capaces de cambiar tu vida, a veces no sabes por dónde empezar a volver a tu camino. Como persona que eres, cuando te bajas del coche de vuelta al mundo real, empiezas a tener miedo. Temes si has decepcionado a tus fans, temes si has decepcionado a los más allegados, te preocupas por qué pensará tu equipo de ti, y temes lo que puedan decir de ti en la prensa. A lo mejor tu coche se salió, pero ellos ya empiezan a publicar que en realidad intentaste tirar a tu compañero de la pista porque le odias (y no estoy diciendo que sea el caso: solo ha sido un ejemplo de cómo lo que se ve a veces no es lo que parece).

No, no me voy a atrever a psicoanalizarlo, porque después de todo no le conozco, pero entended que tampoco voy a ponerlo a parir y cubrirlo de mierda, con perdón, precisamente por eso mismo: porque no le conozco





Todo se tuerce, y entre líneas esa paranoia parece que me dice algo. Me dice: Noe, nunca vas a tener una lucha limpia y emocionante por el mundial entre tus dos predilectos, así que más te vale decantarte por Fernando, que el año que viene hará un equipazo con su super amigo del alma con el que nunca se peleará por ser el número uno del equipo. Y de tu querido Felipe, ese caso perdido, pues solo puedes esperar que haga puntos y si acaso algún que otro podio en otro equipo que no sea ese con el que ha pasado casi toda su vida y del que ha aprendido tanto. Y por cierto, si no se adapta, se le criticará de nuevo, porque se supone que si eres piloto tienes que adaptarte rápido, que si no ya habrá alguien con muchas bolsas de millones bajo el brazo esperando quedarse con su asiento. Y si no mira, tiene suerte de estar en la F1 por enchufe, así que su mánager, que para eso es hijo de quien es hijo, que pelotee a su papi para que le deje meter un equipo en la F1 donde le haga hueco a su piloto, y que su piloto, el campeón del mundo en 2008 durante 38 segundos, el que sigue adelante aguantando pese a lo que digan, se maneje como pueda con un coche nuevo, pésimo, hecho mal y con prisas. Y de paso, que todo el mundo les critique a ambos por enchufados.



Esta una de esas historias que puede acabar bien o convertirse en lo que pudo haber sido y no fue, una de esas historias que dentro de algunos años se escribirá en los libros de historia de la F1. Permitidme compararlo con la victoria de España en el Mundial: años de frustración, pero siempre con esa ilusión metidita dentro, en el corazón, vibrando con cada gol, con cada pasito hacia delante. Hasta que un día ganamos el Mundial. Para mí, sin temor a sonar exagerada, esa noche se hizo justicia. España había llegado más lejos que nunca, Holanda jugaba a desconcertar, a lo bruto, y que hubiera ganado el Mundial hubiera sido injusto. Muy injusto. El gol de Iniesta no fue solo un gol. Cuando Andresito chutó y entró, cuando los jugadores lloraban liberando toda la tensión, se hizo justicia.

Felipe llegó a Ferrari como "el enchufado" por ser su manager el hijo del jefe de la escudería en aquel momento. Nadie puede negar que fue el piloto que más evolucionó desde su debut, y cuando el famoso "Massa no es un piloto Ferrari" se puso de moda, ese piloto "no de Ferrari" que estuvo a la sombra de un heptacampeón primero y de un campeón después empezó a demostrar que no estaba ahí por enchufe. No quiero pensar que ese gol de Andresito, ese momento de "hacer justicia", ya ha pasado, y que duró solo 38 segundos. Tampoco quiero pensar que esa casualidad, esa nefasta casualidad que llevó el muelle del Brawn hasta su cabeza, está acabando con su carrera. El destino, a veces, no es que sea cruel, es que es un auténtico psicópata.

Una historia que pudo haber sido, que aún podría ser, pero que tiene todo en contra. Una historia de un piloto joven, de aspecto infantil y poco impresionante, que perdió el mundial en la última curva tras callar a sus detractores, que salvó la vida de milagro. Su vuelta pudo haber sido espectacular: un mundial que le debía el destino, tras perderlo primero por escasos segundos, tras un accidente que casi acaba con su vida. Pudo haber sido ese gol de Andresito. Pero no lo fue. O al menos, no lo ha sido.

Por eso pido un añito más. Este año ha sido complicado, y no solo para él, porque ha sido un año de cambios para todos, y el año que viene aún cambiarán más las cosas. Si el año que viene (y si llegase a cumplir los dos años de contrato cosa que yo dudo, sinceramente) su rendimiento sigue sin ponerle a la altura de Fernando, pues entonces reconoceré que esperaba demasiado de él, mucho más de lo que puede conseguir realmente. Pero, ¿por qué tengo que asimilar que pierdo el tiempo, que es una causa perdida, para que así luego "la caída duela menos"? Eso es una tontería, porque de todos modos... va a doler igual. Rendirse es muy fácil, tanto que luego dejas de soñar y pierdes toda la ilusión. Que es lo que me está empezando a pasar. Pero los fans de verdad estamos en lo bueno y en lo malo, y a más dura es la batalla, más dulce es la victoria. Sólo que cuando el lado pesimista hace presa de nosotros, esa victoria no llega. Y por eso la ilusión se va yendo. Yo le voy a querer igual se vaya al equipo que vaya. Es solo que no puedo evitar pensar que tiene una cuenta pendiente en Ferrari.

Por supuesto, si esa ansia depredadora volviera, que gane el mejor. Pero en la pista.


Por suerte o por desgracia soy una persona con una capacidad de intución bastante fuera de lo normal, y da algo de miedo da que todas mis corazonadas sean igual de ciertas. O a lo mejor es que soy tan pesimista que es normal pensar cosas malas y que estas acaben ocurriendo: pura estadística. Espero que sea eso.

La paranoia no es buena consejera de un aficionado a la F1. Empezamos a ver órdenes de equipo y complots en todas partes. Nada es infalible, eso incluye a unos coches que en teoría son casi perfectos... pero cuando se para el coche del que lucha por el mundial, como se le para a cualquier persona de a pie porque esas cosas pasan, es porque a alguien no le interesa que gane y hay un complot. Cuando casualmente tu compañero de equipo hace mal tiempo y tú no, es porque le han jodido el coche para que ganes tú.

Por desgracia, la paranoia se va alimentando de pequeñas cositas... y de esas hay para aburrir. Es como un caminito que se va formando con pequeñas piedrecitas, hasta que todo, seguramente pavimentado con mi propia paranoia, parece ir hacia un solo punto: la desmotivación de Felipe y la falta de resultados... el temprano anuncio de su renovación seguida por la de Kubica un par de semanas después... el comienzo de los rumores dañinos... el pesado de Botín siempre en boxes, como si presionara para que ganara sólo Fernando... el Santander, que compra bancos en Polonia... un cambio de discurso por parte de Felipe de lo más sospechoso... Kimi negociando con Renault... La realidad o la verdad depende de quién la mire, pero la paranoia es contagiosa. Virulenta. Si uno quiere ver fantasmas, los acabará viendo.

El problema es que no se si es intuición pura o provocada por la paranoia general, porque 9 de cada 10 comentarios que leo van encaminados al desastre ya desde que se anunciara la pareja de pilotos en noviembre. Es algo que sé que no puedo cambiar, y por eso resulta tan frustrante.


De hecho, durante la primera vuelta en la carrera de Monza, yo casi rezaba porque no le intentara adelantar o se quedara siempre segundo. Sé que no es algo propio de una fan, pero estaba mucho más tranquila así. Si ocurre lo que todos temen, no sólo me voy a sentir decepcionada, sino que tengo una idea fija en la cabeza: ¿dónde narices me voy a meter? ¿Cómo doy la cara? Apoyar a alguien que está pasando una mala racha es una lotería. Lo sé por experiencia. Lo mismo te da una alegría inmensa como te decepciona enormemente. Todos dudamos, porque todos somos humanos. Y si a veces esa debilidad desgraciadamente nos lleva a dudar de nuestros seres queridos, ¿qué no vamos a hacer con alguien a quien no conocemos ni nunca conoceremos y que sin embargo, de cierto modo, forma parte de nuestras vidas?


Ahí es donde todos estamos pensando lo mismo: quizá el problema es que me lo tomo casi como algo personal. No voy a negarlo, a veces me parece que es así. Es como si simplemente no me diera la realísima gana de que los demás, los que le menosprecian y dicen que está acabado, tengan razón. Tampoco sé como escapar de eso, y creedme que me gustaría. No existe un botón para activar y desactivar una manera de pensar, como si uno fuera un simple ordenador. Si fuera así de fácil, creedme, el mío haría mucho tiempo que estaría en off. Tengo que apoyarle porque quiero verle marcar ese gol que hace justicia, por verle llorar de felicidad, no por darme yo aires de autosuficiencia. El problema es que si la suerte le sonríe, y yo sigo por mi mismo camino, voy a estar demasiado ocupada mandando zas en toda la boca a la gente como para tener tiempo de alegrarme por él.






Ahora es cuando os pido perdón, por aburriros una vez más y por este un tanto neurótico arranque de sinceridad, como si buscara cierto apoyo psicológico. Pero sobre todo se lo pido a Felipe, por empezar a convertir mi admiración hacia él en un mero e infantil juego de egos. Por dudar de él más que confiar y dejarme contagiar por la gente que sólo quiere destruírle. Pido vuestra sabiduría, y sobre todo vuestra comprensión: no sé por dónde empezar a tomarme esto con filosofía, pero sin tener que convertirme en una persona pesimista.




Me dan ganas de dar un caramelito al que haya perdido su tiempo aquí. Ya empiezo a ser insufrible :-)

martes, 24 de agosto de 2010

Miedo inconsciente


Qué raro, Noe hablando de mí, esta chica está loca ;)




Empezaré con un comentario que tiene su sentido, luego lo explicaré.

No voy a entrar a hablar de extrañas conspiraciones (mira que he leído por ahí "cada cosa", que encima parezca que las digan en serio y todo), de lobbies dentro de Ferrari, de "claúsulas Rubinho", del Gran Premio de Alemania ni de radios manipuladas, porque como digo yo siempre: "si te empeñas en ver fantasmas, acabarás viéndolos", y el ser humano es un animal paranoico por naturaleza, con un punto de vista particular de cada uno, que además está basado en sus propios gustos y disgustos. Además, añado que sacar conclusiones claras de algo presentado a través de los medios es una tarea complicada... donde entran todos los factores que he dicho antes.


Y es que estaba pensando, después de una conversación mantenida en Facebook con un colega aficionado, que a lo mejor va a ser verdad que el accidente de Felipe es el responsable de su bajo rendimiento.


No estoy refiriéndome a comentarios "encantadores" del tipo "el muellazo le dejó tonto" que a tanta gente parecen llenarle la boca y que considero de un gusto pésimo, además de enfermo.

Tampoco es la excusa de una seguidora que no sabe cómo excusar a su "seguido". De hecho es algo que llevo pensando desde hace nada menos que un año, pero que, sinceramente, no quería asumir porque podría significar su lenta y progresiva marcha de la categoría reina. Ahora que ha pasado un año y un mes y ya he visto que puede conducir sin problemas, esto se puede descartar.


Para pensar sobre todo esto, tenemos como ejemplo a otro piloto de la parrilla actual: Heikki Kovalainen. Ninguno hemos olvidado el susto que nos dio en Montmeló 2008. Pues bien: hasta donde yo sé, han pasado dos años y medio y todavía no recuerda nada. Su cerebro no pasa de "yo estaba conduciendo y de repente estoy en el hospital preguntandole a mi médico qué hago en él". Y eso que ni perdió la conciencia, porque todos le vimos hablar con los comisarios y saludar desde la camilla.

Si un accidente de ese tipo es capaz de hacer algo así, ¿qué haría uno del tipo del de Felipe?

Recuerdo un artículo de Carlos Castellá en la revista Grand Prix Actual, en donde planteaba que el tipo de accidentes que conlleva perder el sentido suelen tener ciertas "secuelas" de nivel psicológico. No sé si es exactamente el clásico estrés postraumático, pero sí hablamos de una especie de "mecanismo de defensa" del subconsciente. Para hablar de ello pone varios ejemplos de otros pilotos que en el pasado pasaron por exactamente lo mismo, y tardaron algún tiempo en "recuperar su forma".

Pues bien, no es el único sitio donde lo he leído, ni la única persona que lo ha dicho, dejado caer o insinuado.

Recordemos que Felipe perdió el conocimiento al recibir el impacto y que además se le mantuvo en coma inducido durante dos días para proteger su cerebro mientras pasaba el peligro. Eso son bastantes horas inconsciente, añadidas a los minutos que pasó en el coche. Algo así tiene que tener sus efectos en el cuerpo y la mente, de una forma u otra. Lo primero se va pronto en gente como Felipe, pero lo segundo es más difícil de erradicar. Además, también él sufrió esa "amnesia preventiva" que padece Heikki: le vimos moverse en la camilla, su hermano habló con él en la enfermería del circuito, pero él sólo recordaba estar conduciendo y de repente aparecer en el hospital ... dos días más tarde. Y nunca fue realmente consciente de lo delicado de su estado (lo que demuestra su asombrosa capacidad de recuperación). Felipe puede decir que se siente como antes del accidente, pero yo creo que ni siquiera él es consciente de ello: él no lo recuerda, pero su subconsciente lo guardará para siempre. Y es más, apuesto lo que sea a que no está siendo del todo sincero y a nivel personal no todo está igual que antes (no afirmo nada: podría tener esta misma opinión de cualquiera que haya pasado por lo que él, sigue siendo humano). Según se dice de este tipo de "dolencias", en su vida de persona normal puede estar sufriendo pesadillas y momentos de inseguridad y miedo. En un coche a 300 por hora pueden "faltarle agallas". Sus ganas de salir adelante le impulsan a meterse en el cockpit y conducir, porque conscientemente, nota que nada ha cambiado... Pero desde fuera lo vemos de otra manera.


Por supuesto que se pueden sacar contra-argumentos: que si Felipe siempre ha sido así, que si Heikki pese al accidente a la semana siguiente casi hace pole, y por tanto no le dejó secuelas... Sobre esto último hay que tener en cuenta que el accidente de Heikki no fue tan grave, ni perdió el conocimiento en ningún momento. Sobre lo primero, es cuestión de opiniones, pero no creo que sea lo mismo empezar mal el año y remontar de forma espectacular como en 2008, que llevar un año bastante mediocre excepto en muy contadas ocasiones. Todos sabemos que este año se echan de menos cosas de Felipe que sí tenía en años anteriores, como adelantar a Montoya en Eau Rouge con un Sauber, pasar a dos coches al mismo tiempo, o aguantar hasta en lluvia, como en Brasil 2008. Para mí no tiene comparación. Este año, Felipe a ratos parece deslucido (y hablo desde antes, mucho antes de Alemania): hay algo distante en su mirada que no alcanzo a comprender; ya hablé sobre esto con una persona querida una vez, y por ese entonces no quería asumir que podría ser verdad. Por mucha preparación especial que haya tenido, sigue siendo una persona que vio pasar su vida ante sus ojos. O quizá yo también estoy viendo fantasmas de tanto buscarlos. Sólo Felipe lo sabe.




Si esto del estrés postraumático es cierto, y si es cierto que sólo necesita tiempo, el año que viene veremos si tengo que retractarme y asumir que mi Felipe no tiene arreglo, o si veremos de nuevo al Felipe que luchó por un mundial... solo que esta vez con más ganas ;)



Ahora que voy terminando, ha llegado el momento de explicar el primer comentario que hice al principio del post.


Hablar es demasiado fácil, y opinar sencillo para el que pueda probar lo que dice aunque sea por los pelos. Una de las opiniones más leídas respecto a la razón de su renovación es "porque le dieron un muellazo y echarlo sería quedar como cerdos". Personalmente, me parece una opinión fácil y que sólo busca transmitirnos una sensación de lástima estéril. Vamos, que "le han fichado por compromiso".

¿Qué equipo iba a arriesgarse así si no estuvieran seguros de lo que hacen, y más aún el equipo más prestigioso y popular de la historia, el que conoce hasta el que no tenga ni idea de F1?

No voy a entrar más en profundidad en las cosas que he leído porque no es el post ni el momento, pero si tanto expertos como aficionados pueden insinuar (o casi afirmar) cuáles son los motivos de la renovación y demás, yo también tengo mi propia paranoia: que en Ferrari saben que lo del accidente lleva su tiempo y están esperando a que vuelva ese Felipe que subieron al coche como titular por atreverse a quitarle un record a Schumacher. *

Esto es solo una impresión personal, aunque ni soy la única que la tiene ni es una opinión que se quede solo entre aficionados. No soy médico ni psicóloga, ni conozco lo que pasa tras el paddock, pero algo he leído sobre el tema y no creo que esté diciendo ninguna "burrada".



Y vosotros, ¿qué opináis?

A ver si montamos un debate enriquecedor, y sobre todo, adulto ;)



* "En 2002, Massa se ganó en un test el volante de Sauber que Kimi Raikkonen dejó libre para marcharse a McLaren. Sin embargo en 2003 ya estaba fuera de la Fórmula 1 por su estilo todavía violento e inmaduro. Muchos le dieron por terminado. No se rindió. Sus vínculos con Todt le valieron un puesto como probador en Ferrari. Entonces, un día normal y corriente en Fiorano, se la jugó. Desafió al mismísimo Jean Todt como nadie hasta entonces en Ferrari.
Massa debía rodar los tres coches destinados al siguiente gran premio, un trabajo rutinario y oscuro para quien había corrido un año antes. Primero, el de Schumacher, luego el de Barrichello. Pero descubrió que el tercero, el muleto, tenía gomas nuevas. E hizo una locura. En vez de mimar un monoplaza de gran premio, Massa se puso a tirar como un poseso vuelta tras vuelta. Poco tardó en bajar de su despacho Jean Todt. Totalmente enfurecido, Todt le fulminó por su irresponsabilidad. "Me has decepcionado totalmente", le gritó mientras le humillaba públicamente. Sin embargo, "a partir de aquel día me empezaron a dar los mejores tests", reconoció Massa. Porque el brasileño había batido el récord de una pista en la que Schumacher llevaba rodando desde 1996..."
http://www.elconfidencial.com/dentro-del-paddock/massa-pequeno-hombre-20100212.html